Una China próspera y feliz, la misión del PCCh

Por ALFREDO ORTIZ SANTOS*

La política es el arte de lo posible. Y China es el mejor ejemplo de haber cumplido este anhelo. Mejor aún: ha hecho realidad lo que todos pensaban imposible: un crecimiento económico sin precedentes, que en pocos años la ha convertido en la nación más próspera del mundo y con un futuro prometedor.

En esto ha sido fundamental el esfuerzo de dos protagonistas: la clase política –exigente, disciplinada, honesta– y el pueblo organizado, que contribuye cada día con su arduo trabajo, lo mismo en las grandes urbes que en los poblados más alejados. Todos unidos, hombro con hombro, en cumplir el mismo sueño de bienestar.

Pero nada de esto sería un hecho palpable –que ahora es ejemplo para todo el mundo– sin una base política sólida, que le da fundamento y viabilidad a ese esfuerzo. En esto radica precisamente la importancia del Partido Comunista de China (PCCh), que recientemente cumplió 100 años de vida.

El pasado jueves, el Departamento de Publicidad del Comité Central del Partido publicó un documento sobre su misión y las contribuciones que ha realizado en beneficio del pueblo chino en el último siglo.

Su misión histórica es clara: “Lograr la revitalización nacional”, siempre bajo seis valores humanos inquebrantables: paz, desarrollo, equidad, justicia, democracia y libertad.

Es importante destacar un factor, el cual es el aspecto humanitario que permea en los principios del Partido: el pueblo siempre por delante de todos los intereses. “El Partido ha hecho un compromiso inquebrantable de brindar al pueblo una vida feliz”, señala el documento.

Esa tal vez sea la más grande enseñanza del Partido: trabajar siempre por el bien común, con una profunda visión social, de justicia y legalidad, en el que el pueblo es parte central de tan importante proyecto político.

Esto es una gran enseñanza para los gobiernos de Latinoamérica, donde históricamente la clase política ha estado distanciada del pueblo: dos vías paralelas que a veces se confrontan.

En sus primeros cien años, el Partido Comunista de China está más vital que nunca. Más de 95 millones de chinos se han afiliado con orgullo al Partido, porque este ha cumplido con su palabra. Su liderazgo ha permitido superar las crisis y momentos difíciles del pasado.

El futuro estará colmado de riqueza, estabilidad, bienestar y felicidad. Y el mundo será testigo de ello.

*Alfredo Ortíz Santos es periodista en Radio y Televisión Mexiquense.

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