A 100 años de la fundación del Partido Comunista de China

Por ENRIQUE DUSSEL PETERS*

El Partido Comunista de China (PCCh) encuentra en el Preámbulo de la Constitución de la República Popular China su máxima justificación de liderazgo histórico (y futuro) de China. Es también por ello que los avances logrados en China en las últimas décadas están estrechamente vinculados con el PCCh.

En sus inicios en julio de 1921, el PCCh contaba con entre 50 y 60 miembros; en la actualidad es el partido político con más miembros (alrededor de 95 millones). En una primera fase, y bajo el liderazgo de Mao Zedong y hasta su muerte (1976), el PCCh vivió un período de consolidación, seguido por otro de reforma y apertura bajo Deng Xiaoping. Desde 2013, como secretario general del Comité Central del PCCh y presidente del país, Xi Jinping ha lanzado la Iniciativa de la Franja y la Ruta. La China de entonces es incomparable con la de 2021 cualitativa y cuantitativamente.

Así también lo refleja el discurso del presidente Xi Jinping para conmemorar los 100 años del PCCh el 1 de julio de este año. En el emotivo discurso dado en la simbólica Plaza de Tian’anmen destacan un grupo de aspectos.

Primero. Reiterar el liderazgo del PCCh en “la construcción integral de un poderoso país socialista moderno”; es decir, China continuará con su proyecto de largo plazo de mejorar e incrementar la calidad y el nivel de vida de su población, después de haber erradicado la pobreza absoluta en 2020.

Segundo. Un concepto reiterativo en el discurso de Xi fue el de “materializar la gran revitalización de la nación china” bajo la conducción del PCCh; es decir, con base en una economía de mercado socialista e innovación constante, China continuará profundizando reformas y apertura en el largo plazo, tal y como lo ha venido realizando en las últimas décadas.

Tercero. El discurso de Xi Jinping contiene un amplio segmento de temas internacionales, destacando referencias a Taiwan y el objetivo de “una sola China” ante el pragmatismo de “un país y dos sistemas” (con referencia explícita a Hong Kong). Ante las cruentas luchas históricas –tanto internas como contra Japón, e incluso otras–, Xi señaló que China no volverá a dejarse humillar y atropellar por potencias extranjeras, lo cual fue retomado por buena parte de la prensa extranjera.

Por último, el discurso de Xi no solo le dedica apartados importantes al pensamiento marxista-leninista –“el marxismo es válido”– del PCCh, sino también a la cooperación internacional: el desarrollo independiente y pacífico, la Iniciativa de la Franja y la Ruta y la estructuración de una comunidad de destino de la humanidad.

Xi no descarta retos del PCCh –respecto al socialismo con peculiaridades chinas “y la promoción del desarrollo coordinado de la civilización material, política, espiritual, social y ecológica”–, aunque es optimista ante el “panorama de prosperidad” para la futura China.

*Enrique Dussel Peters es profesor del Posgrado en Economía y coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM.

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