Acceso a vacunas contra COVID-19 sigue siendo difícil para refugiados y migrantes, advierte FICR

GINEBRA, 1 jul (Xinhua) — Los refugiados y migrantes continúan enfrentando serios obstáculos para recibir las vacunas contra la COVID-19, mostró el miércoles un nuevo informe de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de las Sociedades de la Media Luna Roja (FICR) y el Laboratorio Mundial de la Migración de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

La inclusión igualitaria de refugiados y migrantes en estrategias y planes de vacunación “está lejos de ser universal” a pesar de algún progreso alcanzado en las políticas, indicó el nuevo estudio llamado “Lo que no se ve: una visión para el acceso efectivo a las vacunas contra la COVID-19 para migrantes”.

La investigación se basó en datos disponibles públicamente de una amplia serie de fuentes, incluidas instituciones académicas, gobiernos, la Organización de las Naciones Unidas, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil, indicó un comunicado de prensa.

También se complementó con observaciones y estudios de caso de una encuesta entre 52 agencias nacionales de la Cruz Roja y sociedades de la Media Luna Roja que trabajan directamente con migrantes y comunidades receptoras de todo el mundo, indicó.

En la encuesta, 90 por ciento de los entrevistados señaló la limitada información acerca de dónde y cómo conseguir la vacuna, 80 por ciento mostró renuencia a la vacuna debido a temores por los efectos secundarios y 67 por ciento mencionó problemas de idioma.

“Garantizar que todos tengan acceso a las vacunas contra la COVID-19 no es sólo lo correcto que hay que hacer desde una perspectiva humanitaria, también es inteligente hacerlo desde una perspectiva de salud y socioeconómica”, mencionó el presidente de la FICR, Francesco Rocca.

Subrayó que con el fin de ganar la batalla contra la COVID-19, se requiere tanto el “hardware” como el “software” de la exitosa vacunación.

“El hardware consiste en obtener vacunas para cada país y cada comunidad”, mencionó.

“El software es garantizar que todos, incluidos los refugiados y migrantes, estén informados e incluidos. El trabajo de las agencias nacionales de la Cruz Roja y de las sociedades de la Media Luna Roja será crítico para ambos aspectos”.

“Para acabar con la pandemia e impulsar la recuperación, es urgente romper todas las barreras y aplicar las medidas que garanticen el acceso a las vacunas contra la COVID-19 para todos”, subrayó Rocca.

Fundada en 1919, la FICR, con sede en Ginebra, es la mayor red humanitaria del mundo, integrada por 192 agencias nacionales de la Cruz Roja y sociedades de la Media Luna Roja que trabajan para salvar vidas y promover la dignidad en el mundo.

La agencia de asistencia realiza operaciones de ayuda para apoyar a las víctimas de desastres, y combina esto con el trabajo de desarrollo para fortalecer las capacidades de sus sociedades nacionales miembros.

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