Medicina tradicional china crece en Brasil con cooperación docente y clínica

Por Zhao Hui y Huang Shunda
BEIJING, 23 jun (Xinhua) — Temprano por la mañana, Gustavo Pinto, de 73 años, llega a la Base de Cooperación Internacional China-Brasil de Productos de Medicina China, en la ciudad brasileña de Sao Paulo.

Es un viejo conocido en el lugar. Incluso en el peor momento de la pandemia de COVID-19, venía todas las semanas a recibir acupuntura, masajes y otros tratamientos tradicionales de China.

Recuerda que, desde que entró por primera vez en contacto con el antiguo libro chino “I Ching”, a la edad de 19 años, ha desarrollado un gran interés por la cultura del país asiático, sobre todo por la medicina tradicional.

“Más tarde comencé a recibir acupuntura. Los beneficios fueron extraordinarios. Tenía rinitis y asma alérgica desde niño y todo eso desapareció”, afirma.

Desde aquel entonces, el también traductor de la versión portuguesa del “I Ching” se ha comprometido a promover la cultura china en Brasil. Cuando se estableció la Base en septiembre de 2019, fue uno de los primeros en acudir al centro.

Establecida conjuntamente por la empresa Taimin en Brasil y el Hospital afiliado a la Universidad de Medicina Tradicional China de Gansu (noroeste de China), la Base espera formar a más profesionales médicos brasileños para que dominen el conocimiento de la medicina china.

Fang Fang, CEO de Taimin, destaca la creciente popularidad de los tratamientos chinos de acupuntura y moxibustión en Brasil, pero también afirma que, en comparación con estos tratamientos “externos” del cuerpo, la gente sabe muy poco sobre la medicina herbal china, que se centra en los tratamientos “internos”.

A sus ojos, la medicina herbal tiene un amplio espacio de desarrollo en Brasil, debido al número particularmente grande de personas poco saludables, que carece de acceso a la prevención y el tratamiento de enfermedades subyacentes.

“En este sentido, la medicina herbal china tiene más ventajas que la medicina occidental y desempeña un papel insustituible en la clínica”, recalca.

La empresa Taimin ha introducido en Brasil más de 50 tipos de medicamentos chinos, incluidas las cápsulas Lianhua Qingwen y las píldoras Huoxiang Zhengqi, que son eficaces para el tratamiento de la COVID-19 y se venden en farmacias locales.

Además, la empresaria promovió enérgicamente la legislación de la medicina tradicional china en Brasil, esforzándose para que los medicamentos estén cubiertos lo antes posible por el seguro médico nacional del país.

Sin embargo, confiesa que la promoción de la medicina china es tarea de varias generaciones, mientras la clave es conseguir que más brasileños entiendan y acojan en sus corazones las teorías de esta riqueza milenaria.

Por este motivo, Fang invitó a cuatro médicos del Hospital afiliado a la Universidad de Medicina Tradicional China de Gansu para impartir cursos sobre medicina china en Brasil.

Para resolver las dificultades del idioma, invitó a Shu Fu Cheng, que domina tanto el chino como el portugués, para que se desempeñara como traductor a tiempo completo.

Los cursos de médicos chinos atrajeron a muchos brasileños interesados en la medicina china. Aunque tuvieron que pasar de la enseñanza presencial a la online debido al surgimiento de la pandemia, su entusiasmo no disminuyó.

Por las frecuentes enfermedades ginecológicas en Brasil, Han Yingdi, especializada en el campo de la obstetricia y la ginecología, ganó un gran número de seguidores. A sus cursos asistieron más de 100 participantes, la mayoría de los cuales eran brasileños.

Fernanda Waterstradt, una farmacéutica brasileña, dijo que las enseñanzas de Han le inspiraron mucho y mejoraron su comprensión de la medicina china.

Para ella, las lecciones de Han le han enseñado que la medicina herbal también se puede utilizar para regular, aliviar e incluso curar enfermedades ginecológicas como la dismenorrea y la infertilidad.

Shu Fu Cheng se muestra de acuerdo. Ha estado inmerso en la medicina china durante casi 20 años, y enfatiza la falta de cursos profesionales en Brasil sobre la medicina herbal.

“En Brasil, la gente está prestando cada vez más atención a la medicina tradicional china que son remedios naturales. Los cursos de la Base ayudan a los estudiantes a comprender la aplicación de la medicina china ante diferentes patologías”, indica.

Fang puede ver el entusiasmo de los estudiantes. Admite que la pandemia de coronavirus ha traído muchos desafíos para su trabajo, y que se necesitará mucha dedicación en el futuro, pero no se dará por vencida.

“La medicina tradicional china es el orgullo de todo el pueblo chino. Tenemos la responsabilidad de compartir el fruto de la cultura china con todo el mundo”, concluye.

(Contribuyeron también a esta información los corresponsales de Xinhua Gong Ruohan, en Sao Paulo, y Duo Lei, en Lanzhou)

Comments are closed.