Turismo gastronómico impulsa la economía local de Xinjiang

Xinjiang es la región autónoma más grande de China en términos de superficie, y un paso de suma importancia en la antigua Ruta de la Seda, donde confluyeron diferentes pueblos y culturas, lo cual se tradujo en un rico legado que permanece hasta el día de hoy. Es por eso que la gastronomía también recoge los sabores de este pasado histórico, con marcadas influencias de Oriente Medio, Asia Central y Rusia.

Las autoridades –al igual que la gente local– no han desaprovechado la oportunidad para dar a conocer a los visitantes los ricos platos que forman parte de su dieta cotidiana, mediante iniciativas relacionadas al turismo cultural y gastronómico, que además han servido como una vía para superar la pobreza.

En el Gran Bazar de Urumqi, capital de Xinjiang, centenares de puestos colmados con especialidades locales, desde frutas de estación hasta pinchos de carne, se asoman a la vista. De particular interés es el Museo del Naan, que hace honor a este famoso pan que es parte integral de la dieta en Xinjiang, especialmente de los uigures. El museo da a conocer los orígenes e historia del naan, así como su proceso de elaboración. Se pueden observar decenas de variedades, desde las más tradicionales con sésamo o cebolla, hasta algunas dulces con pétalos de rosa o nueces. Asimismo, el museo da la oportunidad de degustar el naan, acompañado del tradicional té con leche salado, e incluso, hacer uno con las propias manos.

Otro lugar que rinde tributo al naan es la Aldea de la Cultura del Naan, ubicada en la ciudad de Yili, cerca de la frontera con Kazajistán. En total, el recinto tiene 5310 metros cuadrados, incluyendo áreas de producción y procesamiento, además de salas de exhibición y un museo. En total, hay más de 32 variedades de naan a la venta, junto con otros productos locales, que los visitantes pueden comprar in situ, pero que también se exportan al exterior.

En Yining, otra ciudad de renombre –especialmente por su particular casco histórico con forma de hexágono–, el turismo gastronómico también ha servido como motor de la economía local. La zona, que cuenta con albergues, restaurantes y tiendas de diverso tipo, ha sido clasificada como un destino de cuatro estrellas a nivel nacional. Uno de los negocios predilectos del público es la Heladería Gulandam, que ofrece helados hechos a mano de chocolate, vainilla o fruto del dragón, entre otros sabores. Además, el gobierno local ha invertido 180 millones de yuanes para la protección y estímulo de esta zona.

Estos son solo algunos de los miles de ejemplos en Xinjiang de cómo los esfuerzos y emprendimientos de la gente local, aunados con la visión y ayuda de las autoridades, han logrado crear un entorno más próspero.

Museo del Naan en el Gran Bazar de Xinjiang.
Los visitantes degustan los deliciosos helados de la Heladería Gulandam en un lugar que refleja la arquitectura tradicional de Yining.
Pinchos de cordero en la Aldea de la Cultura del Naan, en Yili. Fotos de Magdalena Rojas

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