China ayuda al mundo a eliminar la brecha de las vacunas

GINEBRA, 2 jun (Xinhua) — La Organización Mundial de la Salud (OMS) validó el martes la vacuna CoronaVac contra la COVID-19 desarrollada por la firma farmacéutica china Sinovac para su uso de emergencia, la segunda vacuna china aprobada por la organización.

La validación significa que las vacunas chinas desempeñarán un mayor papel para ayudar al mundo a eliminar la brecha de las vacunas que está entorpeciendo los esfuerzos globales para contener la pandemia de la COVID-19.

A diferencia de algunos países desarrollados que están acumulando las vacunas, China ha tomado pasos concretos para cumplir su compromiso de convertir los inyectables chinos en un bien público global, y ha implementado con acciones prácticas el concepto de una comunidad global de salud para todos.

Hasta ahora, China ha ofrecido asistencia de vacunas a más de 80 países en vías de desarrollo y exportado viales a más de 50 naciones, esfuerzos infatigables para ayudar a la comunidad internacional a reducir la “brecha de inmunización” generada por la inequidad de la distribución de las vacunas.

China, como un actor responsable a nivel global, ha estado impulsando una campaña de vacunación global más equitativa, al mismo tiempo que las vacunas suministradas por China al mundo han sido accesibles, efectivas y seguras a toda prueba.

La alta accesibilidad es una característica distintiva de las dos vacunas chinas validadas por la OMS, la Sinopharm y la CoronaVac.
Según la Sinovac, desde agosto de 2020, las líneas de producción de la compañía funcionan en modo 24/7 para satisfacer la demanda nacional y mundial.

En la actualidad, la capacidad de producción de la vacuna contra la COVID-19 de la citada farmacéutica supera los 2 mil millones de dosis anuales, suministrando a casi 40 países y regiones a nivel mundial.

Mientras tanto, los resultados de la revisión científica del Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización de la OMS muestran que la eficacia de la vacuna Sinopharm para la enfermedad sintomática y hospitalizada se estimó en un 79 por ciento, mientras que la vacuna de Sinovac previno la enfermedad sintomática en el 51 por ciento de los vacunados y previno además la COVID-19 grave y la hospitalización en el 100 por ciento de la población estudiada.

En términos de seguridad, actualmente no hay evidencia clara que muestre algún problema de seguridad en las dos vacunas. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo el martes que la vacuna CoronaVac se incluyó en la Lista de Uso de Emergencia de la OMS después de que se descubrió que era “segura, eficaz y de calidad garantizada después de dos dosis de la vacuna inactivada”.

Además, el fácil almacenamiento y transporte son ventajas adicionales clave de las dos vacunas chinas. Teóricamente, las vacunas de Sinopharm y Sinovac se pueden almacenar a temperaturas de refrigeradores convencionales, lo que significa que el sistema de cadena de frío de vacunas existente e incluso los refrigeradores domésticos pueden cumplir los requisitos de almacenamiento.

Sinovac subrayó que los resultados experimentales muestran que su vacuna se puede almacenar a 25 grados Celsius durante 42 días, a 37 grados Celsius durante 21 días y entre 2 y 8 grados Celsius durante un “tiempo muy largo”, lo que proporciona condiciones favorables para el almacenamiento y el transporte de la vacuna.

Estas ventajas pueden ampliar enormemente la escala de vacunación en los países en desarrollo donde las condiciones de temperaturas ultrabajas son difíciles de cumplir.

Como señaló Lu Mengji, profesor del Instituto de Virología del Hospital Universitario de Essen en Alemania, “para los países con recursos limitados de tecnología médica, las vacunas inactivadas tienen una gran ventaja a la hora de su puesta en uso. Esto jugará un papel importante en la lucha mundial contra la pandemia”.

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