Espíritu de autosuficiencia propulsa expedición china a Marte y más allá

BEIJING, 15 may (Xinhua) — La sonda marciana de China Tianwen-1 se posó hoy sábado en la superficie del planeta rojo dejando así la primera huella del país asiático en Marte.

   El emocionante aterrizaje convierte a China en un miembro más del grupo de pioneros mundiales en la exploración de Marte. Durante décadas, el espíritu de autosuficiencia ha tenido un papel clave en el desarrollo científico del país frente a los intentos procedentes del exterior de bloquear su progreso tecnológico.

   Explorar un planeta situado a unos 55 millones de kilómetros de la Tierra es un gran desafío. Hasta ahora, se han lanzado en torno a medio centenar de misiones a Marte en todo el mundo desde que comenzó el viaje de exploración del planeta en la década de 1960. Más de la mitad fracasaron.

   China lanzó la Tianwen-1 solo el año pasado, pero con una iniciativa audaz: completar la orbitación, el aterrizaje y la exploración en una sola misión, algo que nunca se había hecho antes.

   Con el aterrizaje de hoy, China se convierte en el tercer país en la historia, tras Estados Unidos y la ahora extinta Unión Soviética, en posarse sobre la superficie marciana, en una expedición que no ha sido fácil.

   En los primeros días de la República Popular China, el país era como un niño pequeño en cuanto a desarrollo científico y tecnológico. A lo largo de más de seis décadas de esfuerzos incansables, ha ido logrando un hito tras otro en el desarrollo aeroespacial, entre ellos, el programa espacial tripulado, la exploración lunar y su sistema de navegación por satélite BeiDou.

   A finales del abril, el país dio otro paso de gigante cuando envió al espacio el módulo central de su estación espacial, el Tianhe, y dio así inicio a una serie de lanzamientos que servirán para completar la construcción de la estación alrededor de 2022.

   Sin embargo, mientras se pone al día en la exploración espacial y deja de ser un “seguidor” para convertirse en un pionero, China debe encarar un ruido cada vez más ensordecedor procedente de algunos países occidentales.

  Tras el lanzamiento del módulo, varios medios de comunicación y científicos estadounidenses se han dedicado a divulgar teorías irresponsables sobre la gestión por parte del país asiático de los restos del cohete.

   Estas perturbaciones malintencionadas y contraproducentes no van a obstaculizar de ningún modo la firme determinación de China de seguir subiendo por la escalera del desarrollo tecnológico y promoviendo la cooperación espacial internacional.

   China siempre ha aplaudido y defendido la cooperación mundial en favor de un uso pacífico del espacio ultraterrestre. Durante su misión a Marte, ha trabajado con socios europeos, entre otros. En marzo, firmó un acuerdo con Rusia sobre la construcción de una estación internacional de investigación lunar.

   Es una causa común humana mirar al universo en busca de inspiración para encontrar soluciones a los enormes desafíos que amenazan la vida sobre la Tierra. En esta odisea, China, armada con entusiasmo, diligencia y voluntad de cooperar, ayudará a que la humanidad viaje más rápido y más lejos.

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