Informe revela patrocinio angloestadounidense de separatismo y terrorismo islamista radical de “Turkestán Oriental”

BEIJING, 9 abr (Xinhua) — Los angloestadounidenses han patrocinado el separatismo y el terrorismo islamista radical del “Turkestán Oriental”, y manipulado la diáspora uygur para sus propios intereses geopolíticos, aseveró un informe especial publicado por un grupo político de Australia.

“Dado que en los últimos tiempos China ha sido casi el único motor del crecimiento económico mundial, al tiempo que desarrolla el optimismo científico en sus políticas educativas y el compromiso de promover la cultura clásica, la postura estratégica de explotar a los uygures de Xinjiang para atacar a China es una locura”, dijo el documento del Partido de Ciudadanos Australianos (ACP).

El informe, de 40 páginas y titulado “Xinjiang: la frontera occidental de China en el corazón de Eurasia”, incluye una serie de artículos de ocho páginas de la publicación de ACP “Australian Alert Service” de noviembre de 2020 a marzo de 2021.

Desmitifica lo que está sucediendo en Xinjiang y sus alrededores, y expone el patrocinio angloestadounidense de las campañas del “Turkestán Oriental”.

Las agencias de inteligencia angloestadounidenses, revela, han manipulado a los uygures en el extranjero durante décadas, incluidos quienes actúan bajo la bandera de los “derechos humanos” como el National Endowment for Democracy (NED), que hoy desempeña el papel de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de la Guerra Fría y promueve el separatismo del “Turkestán Oriental”.

La ideología panturca aspira a un cinturón étnico turco desde el Mediterráneo hasta Xinjiang, con una entidad uygur incluida, detalló el informe, y agregó que la idea se deriva de una larga historia de intromisión de la inteligencia veneciana y británica en Turquía y Asia Central.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la CIA utilizó a los nacionalistas extremistas turcos, con puntos de vista panturquistas radicales, como activos en la Guerra Fría, explicó.

En 1979, EE. UU. decidió atacar el punto débil de la Unión Soviética en Asia Central respaldando a los muyaidines de Afganistán contra las fuerzas soviéticas, lo que la CIA consideró un éxito y que podría replicarse contra China.

Los estrategas de la entidad comenzaron a sondear las tensiones étnicas en Xinjiang como una vulnerabilidad, señaló el informe. Alrededor de 1990, los radicales islamistas uygures en Xinjiang, algunos de ellos veteranos de Afganistán, iniciaron una campaña de disturbios y actos terroristas.

El terrorismo separatista uygur se intensificó de manera drástica en China en 1996-97 y nuevamente en 2014, lo que llevó al país asiático a emprender duros programas antiterroristas.

Los estrategas angloestadounidenses aprovecharon luego las medidas antiterroristas de China, que incluían programas obligatorios de desradicalización y una mayor vigilancia junto con una gran inversión en la mejora económica de la región, para lanzar su narrativa de opresión indiscriminada de la población uygur, concluyó el informe.

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