Académicas de Xinjiang refutan afirmaciones sobre “trabajos forzados”

GUANGZHOU, 8 abr (Xinhua) — Dos académicas originarias de la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China, desacreditaron las afirmaciones sobre “trabajos forzados” de los trabajadores uygur en una reciente entrevista con Xinhua.

Nilufer Gheyret y Chen Ning, ambas becarias de investigación visitantes en la Universidad de Jinan, en la provincia meridional de Guangdong, publicaron en marzo un informe luego de realizar una investigación de campo sobre 70 trabajadores de minorías étnicas de cinco empresas, aclarando la situación de empleo de los trabajadores de las minorías étnicas de Xinjiang en la provincia.

El informe halló que las tres principales razones por las que los encuestados son atraídos a trabajar en Guangdong son los altos ingresos, la introducción de miembros familiares y amigos y el buen ambiente natural y social. Los investigados que seleccionan estas razones representan el 36, el 24 y el 15 por ciento del total, respectivamente.

“No importa cuál sea la razón, todos viene a trabajar a Guangdong por su propia voluntad”, dijo Nilufer Gheyret, uygur, refutando las afirmaciones falsas sobre que están “obligados” a trabajar en las fábricas.

“Pueden salir libremente cuando deseen, y si no quieren trabajar en esta empresa, pueden cambiarse a otra o volver a su ciudad natal en Xinjiang”, añadió.

Nilufer Gheyret también apuntó que los derechos de los trabajadores de participar en las prácticas religiosas y otras actividades están garantizados.

“Durante sus días laborales, también pueden practicar sus creencias religiosas”, dijo.

Los trabajadores de Xinjiang poseen los mismos derechos que sus colegas del grupo étnico han en término de salarios, y ganan unos 4.500 yuanes (688 dólares) a 5.500 yuanes al mes, explica el informe.

Chen señaló que su investigación halla que los trabajadores han vivido felizmente en Guangdong, pues muchos de ellos han encontrado mejores recursos educacionales para sus niños, han mejorado sus habilidades laborales y han ahorrado suficiente dinero para iniciar nuevos negocios en su pueblo natal.

“Como nativas de Xinjiang, no queremos ver que tales mentiras se divulgan en internet, y provoquen efectos adversos”, dijo Nilufer Gheyret. “Deseamos que más gente conozca la situación real de estos trabajadores, y cómo trabajan y viven ellos”.

“Es su derecho de buscar una mejor vida a través del trabajo duro, y eso es normal en todo el mundo”, enfatizó.

Una agricultora muestra plántulas de pimiento en un invernadero de plántulas, en el distrito de Akto, en la región autónoma de la etnia uygur de Xinjiang, en el noroeste de China.

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