Arquitecto chileno ilustra vida urbana de personas mayores en Shanghai

SHANGHAI, 13 mar (Xinhua) — Ancianos que practican Tai Chi, mujeres mayores que bailan en la plaza, parejas que dan giros al ritmo del vals, todas son escenas cotidianas en los parques públicos de las ciudades de China, y también son las imágenes protagónicas de las ilustraciones de Sebastián Correa, un arquitecto chileno en vive en Shanghai, municipalidad del este de China.

   El joven chileno, que llegó al país asiático en 2014 por motivos de empleo, trabaja en una agencia internacional de arquitectura radicada en Shanghai. Una de sus aficiones en su tiempo libre es hacer ilustraciones sobre la vida urbana que observa paseando por las calles y parques en la ciudad.

   “Cuando llegué a China me di cuenta de que siempre veía personas mayores haciendo ejercicios en los parques o en otros espacios públicos. Eso es muy diferente a lo que estaba acostumbrado en mi país”, relató Correa a Xinhua al explicar su motivación creativa.

   “Por eso quería presentar a mis familiares y amigos en Chile cómo disfrutan la vida los jubilados en China fuera de casa. Se los ve confiados, optimistas, entusiastas y alegres, y siempre se sorprenden con mis ilustraciones”, agregó.

   Al arquitecto le da placer observar a las personas practicando Tai Chi y bailando diferentes estilos. “Algunas ancianas bailan con maquillaje exquisito y bellamente vestidas, a veces incluso bailan música sudamericana”, detalló.

   Correa, quien ha vivido en China por siete años, ha pintado sus observaciones de la vida social china en diferentes series de ilustraciones, incluida la serie “Siesta urbana”, que muestra a los trabajadores que descansan al aire libre; la serie “Estudio en cuclillas”, que registra varias posiciones en cuclillas de los chinos; y la serie “Relaciones”, creada especialmente para una revista sobre el intercambio cultural entre China y América Latina.

   Casi todas las series tienen nombres en español e inglés, pero la serie sobre la vida de las personas mayores tienen su nombre en el sistema pinyin del chino mandarín: “Ayi y Shushu”, que son las palabras que se utilizan para denominar a las personas de avanzada edad en el sudeste de China.

   “En Chile no existe una forma particular para llamar a las personas mayores, solo los llamamos por sus nombres”, explicó Correa, y añadió que los “Ayi y Shushu” en Shanghai le parecen amables y le despiertan interés por saber de sus vidas, por eso aprendió las dos palabras en chino.

   Además de la vida, el arquitecto chileno también disfruta mucho de su trabajo en Shanghai. “En China la escala de los proyectos en los que puedo participar es mucho mayor, incluyendo bibliotecas, centros comerciales y varias infraestructuras públicas. Para un arquitecto eso es muy importante y aprendí mucho de mi trabajo”, expresó.

   En su opinión, la infraestructura pública y el reverdecimiento de Shanghai son muy buenos. “Los parques aquí están bien mantenidos, son oasis en la ciudad y ofrecen una conexión con la naturaleza, lo que alivia mi nostalgia”, manifestó.

   El arquitecto también ha notado que la ciudad está mejorando aún más su medio ambiente para dar una vida más ecológica a los ciudadanos, y se está esforzando por proporcionar mejores sitios abiertos y gratuitos al público.

   “Creo que una ciudad ideal es donde se pueden equilibrar diferentes cosas, incluyendo la naturaleza, la seguridad y los amigos”, señaló Correa, quien considera que la ciudad donde vive siempre lo está haciendo muy bien y todavía está mejorando, y después de seis años viviendo allí todavía lo sorprende con nuevos cambios.

   Algo que lo ha impresionado últimamente es el buen control de la pandemia de la COVID-19. A pesar de que no pudo regresar a Chile durante las vacaciones a causa de las medidas para controlar la epidemia del nuevo coronavirus, la vida en Shanghai le brinda una sensación de gran seguridad.

   “Es una forma muy eficiente de control y la pandemia está bien contenida. La gente usa mascarillas, en cada entrada de edificios hay personal que toma la temperatura corporal y revisa el código QR de salud. Creo que es un método muy avanzado de utilización de la tecnología a favor de la seguridad de las personas”, reflexionó.

   Para el futuro, Correa planea seguir con sus ilustraciones de acuerdo con sus nuevas experiencias en China. “Me gusta la vida aquí y tengo un buen trabajo; continuaré viviendo aquí y creando más series de ilustraciones sobre la vida en China”, expresó.

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