Expertos latinoamericanos valoran altamente hazaña de China en erradicación de la pobreza

BEIJING, 26 feb (Xinhua) — Expertos latinoamericanos valoraron positivamente el que China sacara de la pobreza en los últimos 40 años a casi 800 millones de personas, cifra que representa más del 70 por ciento de la reducción global de la pobreza en ese período y también aplaudieron que se lograran conjuntamente mejoras en aspectos más amplios como la salud, la educación y la seguridad.

“Sacar a casi 800 millones de personas de la pobreza no es una cosa fácil porque muchos vivían en lugares remotos, con falta de recursos, y tuvieron que mover grandes masas de personas desde zonas inhóspitas hacia áreas donde hubiera alguna posibilidad de desarrollo”, explicó José Luis Robaina, sinólogo y exdiplomático cubano.

Los avances en la reducción de la pobreza en China resultan más relevantes en un momento en el que muchos países están experimentando un retroceso significativo en este campo, debido a la actual emergencia sanitaria causada por la pandemia de COVID-19.

META FIJADA COMO DIRECTRIZ

El director del Centro China-Brasil: Estudio y Negocios, Ronnie Lins, destacó que en un proceso tan complejo para la erradicación de la pobreza se necesitan el liderazgo, el apoyo constante del Partido Comunista de China (PCCh), la elaboración de una planificación detallada de la gobernanza, la unidad de todos y la eficiencia en el cumplimiento de las determinaciones del gobierno.

En ello coincidió Patricio Giusto, analista argentino y profesor visitante en la Universidad de Zhejiang (China), quien mencionó como factores clave “la seria y metódica planificación estatal, contenida en los planes quinquenales que fija el PCCh, con objetivos concretos y realizables, con metas y plazos muy detallados”, junto con la “estabilidad política que caracteriza a China”.

El experto hizo hincapié además en “los resultados espectaculares” del proceso de reforma y apertura que China comenzó en 1978, que permitió que el Producto Interno Bruto (PIB), las exportaciones de manufacturas y las inversiones “se disparen a tasas inéditas en la historia”.

El desarrollo industrial y el emprendimiento en las zonas rurales fueron además un factor clave en el proceso para aliviar la pobreza, como también lo fue la utilización de herramientas tecnológicas digitales, todo contemplado en los planes quinquenales que fija el PCCh, explicó el académico e investigador mexicano Eduardo Tzili-Apango.

DIVIDENDO DEL DESARROLLO

Hay que destacar que junto con la reducción de la pobreza, el nivel de ingresos de las clases bajas chinas ha aumentado sustancialmente, a la par de una mejora significativa en el desarrollo económico y en las condiciones de vida en las áreas pobres.

“El concepto de erradicación de la pobreza extrema es amplio porque envuelve una mejor situación de vida. Lo que ocurrió en China fue la concesión de una serie de beneficios para los necesitados chinos. Por ejemplo, el aumento de renta per cápita, mejoras de las condiciones de seguridad social, salud, vivienda, entre otras mejoras”, apostilló Lins.

Tzili-Apango recordó que, a nivel internacional, poner fin a la pobreza es el primero de los 17 objetivos establecidos por las Naciones Unidas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Todos los Estados miembros, desgranó, reconocen que acabar con la pobreza y otras privaciones debe ir de la mano con estrategias que mejoren la salud y la educación, reduzcan la desigualdad y estimulen el crecimiento económico, al tiempo que aborden el cambio climático y trabajen para preservar los océanos y los bosques.

En China, y como resultado de la política de erradicación de la pobreza, se ha mejorado el poder adquisitivo de la población, mientras que se ha dado un mayor aumento en el consumo de bienes y servicios en todo el país, reconoció el experto mexicano.

EXPERIENCIAS DE CHINA PARA OTROS PAÍSES

Lins apuntó que la erradicación de la pobreza en el país asiático fue un “sueño chino” cumplido. En la vida de cualquier ser humano, explicó, las mejores condiciones de vida son anhelos eternos de satisfacción o nuevas etapas por alcanzar.

“China ya es un gran ejemplo para que otros países hagan realidad los sueños de una vida mejor para su gente, aunque creo que es muy difícil que países del tamaño de China logren una hazaña similar”, explicó.

Giusto, por su parte, sostuvo que “China se ha convertido en faro mundial en materia de innovación, desarrollo tecnológico y cultura emprendedora. Esto naturalmente tiene consecuencias muy positivas en el marco del combate de un país contra la pobreza”.

Robaina, sin embargo, insistió en que la eliminación de la pobreza no es el último paso, “sino quizás el primero, porque esos casi 800 millones ahora están en un estadio superior, pero ahora las autoridades chinas van a seguir trabajando para seguir elevando el nivel de esas personas”.

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