Aplicación de vacuna china despierta entusiasmo en zona de México afectada por COVID-19

MÉXICO, 22 feb (Xinhua) — A Carmen Santillán, una mexicana de 74 años en silla de ruedas, le entusiasmaba saber que la vacuna contra la COVID-19 regresaría tranquilidad a su vida, después de casi un año encerrada en su casa protegiéndose de la pandemia.

Habitante de la populosa municipalidad de Ecatepec, una localidad suburbana de la capital mexicana golpeada por la COVID-19, la mujer fue la primera persona en México en recibir este lunes la vacuna de la farmacéutica china Sinovac.

“Ojalá ya que pare todo esto, porque ha habido muchas muertes”, dijo a Xinhua Santillán, una viuda a quien la pandemia arrebató la vida de su hermano mayor y su esposa el mes pasado.

Las autoridades sanitarias comenzaron a aplicar las dosis de Sinovac después de que el pasado sábado arribó a México un primer embarque en un vuelo procedente de Hong Kong, que el gobierno mexicano destinó a los adultos mayores de Ecatepec por tratarse de un grupo vulnerable.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, afirmó el mismo sábado que el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, encabezó las gestiones para contar con la vacuna y añadió que México siempre recordaría el apoyo de China “en esta hora difícil”.

“Somos y seremos siempre pueblos amigos”, señaló Ebrard en un mensaje en su Twitter escrito en español y chino tras el aterrizaje de la vacuna en el aeropuerto de la Ciudad de México.

Sólo 48 horas después del desembarque del biológico chino, miles de mujeres y hombres, la mayoría de ellos de cabello cano y algunos apoyados en bastón, formaron hoy una serpenteante fila afuera del centro cultural y deportivo “Las Américas” de Ecatepec para recibir la inyección.

Santillán, con enfermedad pulmonar obstructiva crónica y dificultades para caminar tras una fractura de cadera, entró al recinto en silla de ruedas empujada por su hija, Ana María Aguirre, confiada en que la vacuna de la farmacéutica china será favorable contra la pandemia.

Desde que el virus comenzó a propagarse en México en marzo del año pasado, la mujer ha salido poco a la calle por temor a un contagio, mientras que Ana María, con quien vive, se baña cada noche en cuanto regresa de su empleo en una tienda como medida para protegerla.

“A veces se desespera uno de estar encerrada, ya le anda a uno por salir, ¿qué hace uno? Ya estoy grande”, abundó Santillán, madre de cinco hijos.

La Secretaría de Salud de México dijo el domingo que se destinaría el lote de vacunas de Sinovac a Ecatepec como parte de la fase para vacunar adultos mayores de zonas pobres del país, comenzada la semana pasada dentro de la campaña nacional de vacunación en curso.

Con 1,6 millones de habitantes, la municipalidad perteneciente al central estado de México es la segunda más poblada del país y una de las que tiene un mayor número de pobres, además de que sus indicadores de letalidad y mortalidad estaban por encima de la media nacional.

Alrededor de 4.000 decesos de los 180.000 fallecimientos que México acumulaba a la fecha por COVID-19 han ocurrido en la municipalidad limítrofe con el norte de la capital del país, enlutando a familias como la de Artemio Mejía, un pensionado de 67 años, quien también recibió la vacuna.

Mejía, quien se vacunó junto con su esposa, narró que su familia ha padecido la muerte de dos parientes por COVID-19 y en la unidad habitacional donde viven sumaban al menos 12 personas fallecidas.

“Estábamos esperando mi esposa y yo ahora sí que de emergencia esta vacuna y qué bueno que se presentó”, expresó el hombre y mandó un mensaje a los desarrolladores chinos de la vacuna: “Yo les agradezco mucho”.

El alcalde de Ecatepec, Fernando Vilchis, detalló que más de 4.000 personas habían atendido hoy el llamado para vacunarse y afirmó que la respuesta era muestra del interés de la población por la vacuna.

Una cooperación con ciudades chinas que han podido contener la pandemia sería alentadora y daría algunas tendencias para poder realizar acciones en favor de la población de la municipalidad, consideró Vilchis.

“Ojalá juntos pudiéramos construir hoy y en el futuro acciones que nos puedan permitir generar ejercicios de contingencia y de prever posibles pandemias”, dijo a Xinhua el alcalde.

El regulador sanitario mexicano, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), anunció el pasado 10 de febrero que había autorizado las vacunas de Sinovac y de la farmacéutica china CanSino Biologics para su uso de emergencia contra la COVID-19.

Después de atestiguar el sábado la llegada del avión con la vacuna de Sinovac, la vicecanciller para Asuntos Multilaterales mexicana, Martha Delgado, destacó que México era hasta el momento el único país con dos vacunas de China en su territorio.

“Desde el inicio de la pandemia que fue provocada por el SARS-CoV-2 en todo el mundo, la relación entre México y China se ha fortalecido con grandes muestras de colaboración de China para México”, expuso Delgado.

México, que a la fecha superaba los dos millones de casos confirmados por COVID-19 y ocupaba el tercer lugar a nivel global con un mayor número de muertes detrás de Estados Unidos y Brasil, comenzó en diciembre pasado una campaña de vacunación por fases.

El jefe de la Clínica del Viajero de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jorge Baruch Díaz, dijo a Xinhua que el hecho de que dos vacunas chinas formen parte del plan de vacunación podía leerse como una apertura a la cooperación multilateral para combatir la pandemia.

“Estamos viendo este fenómeno que está siendo apoyado por no solamente países como China, sino también universidades tan importantes com la Universidad de Oxford, y esto habla de la voluntad que existe de algunos países para promover esta justicia social en salud”, explicó.

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