ENFOQUE: Notable desempeño económico de China apuntala lucha mundial contra pandemia y recesión

WASHINGTON, 27 ene (Xinhua) — El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó este martes, en la última actualización de su informe Perspectivas Económicas Mundiales, un crecimiento del 8,1 por ciento de la economía china en 2021, en medio de una recuperación mundial parcial y desigual.

China volvió al nivel pronosticado antes de la pandemia en el cuarto trimestre de 2020, “muy por delante” de otras economías importantes, aseguró en una rueda de prensa virtual la economista en jefe del FMI, Gita Gopinath, quien señaló que el ritmo de recuperación previsto varía de forma significativa entre los diferentes países.

Tras la contracción del 3,5 por ciento el año pasado, la economía mundial crecerá este año el 5,5 por ciento, de acuerdo con la proyección del FMI, que advirtió de que, en cualquier caso, existe una “gran incertidumbre”.

Según Gopinath, buena parte de lo que suceda dependerá del resultado de la “carrera” entre un virus que muta y las vacunas destinadas a terminar con la pandemia, así como de la capacidad de las políticas adoptadas de brindar un apoyo eficaz hasta que eso ocurra.

Factores clave en sólida recuperación China

El Buró Nacional de Estadísticas de China anunció recientemente que el Producto Interno Bruto (PIB) del país creció el 2,3 por ciento en 2020 respecto del año anterior, de forma que la china fue la única de las principales economías del mundo en registrar un crecimiento positivo durante un año devastado por la pandemia.

China se convirtió además en 2020 en el principal destino de la inversión extranjera directa (IED). Los flujos de IED hacia el país asiático aumentaron un 4 por ciento hasta los 163.000 millones de dólares, lo que convirtió al país en el mayor receptor del mundo seguido por Estados Unidos, según el último informe de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo.

“China ha tenido mucho éxito en la contención de la pandemia, lo que ha desempeñado un papel muy importante en la recuperación de la actividad con mucha más rapidez”, dijo Gopinath en respuesta a una pregunta de Xinhua durante la conferencia de prensa.

Añadió que “se ha proporcionado un apoyo político eficaz tanto en términos de política fiscal como de política monetaria” y que, además, las exportaciones del país también aumentaron en esta coyuntura.

Coincidió con ella Malhar Nabar, jefe de división del Departamento de Investigación del FMI, quien aseguró en declaraciones a la prensa que el apoyo en cuanto a políticas por parte del país asiático fue “un gran motor” de su “impresionante repunte” en 2020.

Para garantizar esta senda de recuperación, enfatizó, es “de vital importancia” que el país asegure la continuidad del reequilibrio hacia el consumo privado, que “quizás incluso se acelere hasta cierto punto, con esfuerzos para fortalecer la red de seguridad social”.

En 2022, se prevé que la economía de China crezca un 5,6 por ciento, según el informe del FMI. El crecimiento proyectado de la economía global es del 4,2 por ciento el mismo año.

Tras señalar que China ha sido “el motor de crecimiento” de la economía mundial durante un tiempo, Petya Koeva Brooks, directora adjunta del Departamento de Investigación del FMI, dijo a Xinhua en una entrevista por video este martes que cree que el país asiático tiene un papel muy importante que desempeñar en la recuperación económica mundial de cara al futuro.

Entre tanto el presidente del Consejo Empresarial China-Estados Unidos, Craig Allen, aseguró a Xinhua que quieren ser parte del crecimiento global de China. “Creemos que podemos contribuir al crecimiento global de China, hacerlo más equilibrado, emplear a mucha gente y llevar buenos productos”.

Incertidumbre en la recuperación

La recuperación global proyectada para este año sigue a un colapso severo en 2020, advirtió Gopinath. Aunque la contracción estimada del 3,5 por ciento en 2020 es algo menos grave que la de 4,4 por ciento proyectada anteriormente, sigue siendo la peor desde la Gran Depresión, explicó.

Debido a la naturaleza parcial del repunte, se espera que más de 150 economías tengan ingresos per cápita por debajo de sus niveles de 2019 en 2021, y el número disminuirá solo modestamente a unas 110 en 2022, según el FMI.

“Con 22 billones de dólares, la pérdida de producción acumulada proyectada durante 2020-2025 en relación con los niveles previos a la pandemia sigue siendo sustancial”, abundó Gopinath, y agregó que la fuerza de la recuperación proyectada varía significativamente entre países.

La economía china ya ha alcanzado el nivel de producción que tenía antes de la pandemia, mientras que se espera que Estados Unidos y Japón alcancen el nivel de producción anterior a la pandemia este año, aventuró Brooks.

La zona del euro y muchos mercados emergentes y países en desarrollo no alcanzarán este nivel hasta 2022, algunos países de bajos ingresos incluso tardarán, expuso la funcionaria del FMI.

El FMI también instó a los Gobiernos a trabajar juntos para acelerar el acceso a las vacunas para todos los países, garantizar la distribución universal de las dosis a precios asequibles e impulsar el apoyo especialmente a las naciones más pobres.

Un progreso más rápido para poner fin a la crisis de salud aumentará los ingresos globales acumulativamente en 9 billones de dólares estadounidenses durante 2020-2025, según la estimación del FMI.

Gopinath enfatizó en que un mayor éxito de las vacunas y los tratamientos, así como el apoyo político adicional podría mejorar los resultados, mientras que la lenta distribución de la vacuna, las mutaciones del virus y la retirada prematura del apoyo político pueden empeorar los resultados.

Si los riesgos a la baja se materializaran, un endurecimiento de las condiciones financieras podría amplificar la recesión en un momento en que las deudas pública y corporativa están en niveles récord en todo el mundo, sostuvo.

Concluyó que se deben mantener las líneas de ayuda dirigidas a los hogares y las empresas donde el virus está aumentando, y si el espacio de políticas lo permite, los recursos liberados pueden reasignarse a la educación, la digitalización y la inversión verde para respaldar la recuperación.

Comments are closed.