Ponen en operación primer conjunto de detectores en observatorio de rayos cósmicos de nueva generación de China

BEIJING, 7 ene (Xinhua) — El primer conjunto de detectores del Observatorio de Rayos Cósmicos de Elevada Altitud (LHAASO, por sus siglas en inglés), situado a 4.410 metros sobre el nivel del mar, ha sido construido y puesto en funcionamiento en un área natural de Daocheng, en la provincia de Sichuan, suroeste de China.

De acuerdo con el Instituto de Física de Alta Energía (IHEP) de la Academia China de Ciencias (CAS), el nivel del agua del tanque Nº 3 ha alcanzado el nivel requerido, lo que significa que se ha completado la construcción del Conjunto de Detectores de Agua Cherenkov (WCDA).

En el tanque, se instalan detectores de agua Cherenkov para formar un conjunto y se sumergen en agua estrictamente purificada. El agua pura y transparente permite a los detectores captar claramente las señales generadas por las partículas de alta energía.

El WCDA, que comprende tres tanques, tiene 3.120 unidades de detectores y 6.240 sondas fotosensibles. Es como tirar de una “red celeste” en la meseta para observar la luz producida por las partículas en el agua.

Cao Zhen, científico en jefe del LHAASO e investigador del IHEP, dijo que en todo el mundo el área de detección efectiva del WCDA en el LHAASO es cuatro veces mayor en comparación con el siguiente dispositivo más grande de su clase.

Puede detectar estallidos de rayos gamma, rápidos estallidos de radio, homólogos electromagnéticos de ondas gravitacionales y otras señales de radiación de alta energía con características transitorias dentro y fuera de la galaxia.

Además del WCDA, el LHAASO está diseñado para tener telescopios Cherenkov de amplio campo de visión, un juego de detectores de muones y un juego de detectores de partículas electromagnéticas, que se espera lo conviertan en un centro de investigación de rayos cósmicos de renombre mundial.

Descubiertos en 1912, los rayos cósmicos siguen siendo en gran medida un enigma. Son muestras directas de materia del exterior del sistema solar. Los físicos aún se preguntan de dónde vienen y cómo pueden ser acelerados a energías ultra altas.

Como la mayoría de los rayos cósmicos están cargados, sus trayectorias a través del espacio son desviadas por los campos magnéticos. En su viaje a la Tierra, los campos magnéticos de la galaxia, del sistema solar y de la Tierra confunden tanto sus trayectorias de vuelo que no podemos saber exactamente de dónde vienen.

Muchos países han invertido fuertemente en el estudio de los rayos cósmicos. China, Estados Unidos, Rusia, Japón, Alemania y otros países han establecido estaciones de observación.

La detección de rayos cósmicos en China comenzó a principios de la década de 1950. Los científicos chinos construyeron el primer observatorio de rayos cósmicos del país en una montaña de 3.200 metros de altura en la provincia suroeste de Yunnan.

Daocheng fue elegido para construir la base de observación de rayos cósmicos de nueva generación debido a su gran altitud, transporte conveniente, suministro de energía estable y suficientes recursos de agua.

La construcción de la infraestructura comenzó en julio de 2016, y la construcción del observatorio empezó oficialmente en junio de 2018. El principal objetivo del LHAASO es buscar el origen de los rayos cósmicos y estudiar sus mecanismos de aceleración y transmisión.

De acuerdo con Cao, el proyecto LHAASO ha llamado la atención del mundo. Algunos científicos y equipos de investigación internacionales han expresado el deseo de llevar a cabo una cooperación y una observación conjunta con el LHAASO.

Cao dijo que los pares extranjeros se han sorprendido por la velocidad de la construcción del LHAASO. No es sólo el resultado de los esfuerzos de los científicos, sino también de la capacidad de producción industrial completa de China. Es la encarnación de la fortaleza nacional general de China, señaló.

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