CEPAL insta a transformación económica y social para enfrentar crisis por pandemia en América Latina y el Caribe

SANTIAGO, 6 oct (Xinhua) — La transformación económica y social será esencial para mantener y profundizar las políticas macroeconómicas activas en América Latina y el Caribe, tras la crisis desatada por la pandemia del nuevo coronavirus, difundió hoy martes en Chile la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, presentó en conferencia de prensa virtual desde la sede del organismo, en la ciudad de Santiago, el informe “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2020. Principales condicionantes de las políticas fiscal y monetaria en la era pospandemia de COVID-19”.

Bárcena advirtió que la pandemia tiene “impactos negativos históricos” en lo económico, lo productivo y lo social, con secuelas y efectos a mediano plazo sobre el crecimiento, aumentos en la desigualdad, la pobreza y el desempleo.

“El proceso de recuperación de la actividad económica (PIB) a sus niveles precrisis será más lento que lo observado en la crisis subprime (2007-2008)”, explicó la secretaria ejecutiva de la CEPAL, un organismo de Naciones Unidas. Complementó que serán necesarias “políticas macroeconómicas activas para retomar el crecimiento y promover una agenda de transformación estructural”.

“Hay que fortalecer los ingresos públicos, mantener las políticas monetarias expansivas convencionales y no convencionales, y fortalecer la macro regulación prudencial junto a la regulación de los flujos de capitales para preservar la estabilidad macrofinanciera en el corto y mediano plazos”, agregó. Sostuvo que la cooperación internacional “es fundamental para ampliar el espacio de las políticas macroeconómicas”.

De acuerdo con el informe de la CEPAL, América Latina y el Caribe vive su peor crisis económica en un siglo, con una contracción estimada del 9,1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) regional.

Debido a esta situación, el nivel del PIB per cápita sería a finales del año igual al de 2010, es decir, habría un retroceso de 10 años, con un fuerte aumento en la desigualdad y la pobreza, según el informe.

Se prevé, además, el cierre de 2,7 millones de empresas formales en 2020, mientras que el desempleo alcanzaría a 44 millones de personas, un aumento de 18 millones respecto a 2019, “el mayor aumento desde la crisis financiera global”.

El estudio arrojó también que la pobreza en la región llegaría a los mismos niveles de 2005, es decir, “marcaría un retroceso de 15 años, alcanzando a 231 millones de personas”.

La pobreza extrema, en tanto, alcanzaría los niveles de 1990, “lo que implica un retroceso de 30 años, alcanzando a 96 millones de personas”.

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