Estrategia de Beijing para contener COVID-19 minimiza impacto de la pandemia, dice experto

Un médico recolecta la muestra de hisopado de garganta de un trabajador de la construcción en un sitio de muestreo temporal en el distrito de Daxing de Beijing, capital de China, el 2 de julio de 2020. (Xinhua/Cai Yang) 

SINGAPUR, 4 jul (Xinhua) — La forma como Beijing contuvo la reciente segunda ola de la COVID-19 puede minimizar el impacto de la pandemia, dijo un experto en un artículo de opinión publicado por el South China Morning Post.

En el artículo del jueves titulado “Experiencia china muestra que segunda ola de coronavirus no precisa ser un desastre”, el doctor Wang Huiyao destacó las precisas medidas adoptadas por Beijing, que no solo controlan y previenen efectivamente el brote, sino también mantienen la normalidad en la mayor parte de la ciudad.

Después de que surgiera un repentino aumento de contagios vinculados con un mercado al por mayor, “fuera de las áreas de alto riesgo, la vida continuó y el brote ahora está bajo control”, anotó el fundador y presidente del Centro para China y la Globalización, un grupo de expertos no gubernamental con sede en China.

Aunque la erradicación completa de la pandemia es virtualmente imposible, “la buena noticia es que la experiencia de Beijing muestra que podemos hacer frente a una segunda ola en una forma que minimiza los trastornos”, apuntó.

Imagen del 25 de junio de 2020 de trabajadores colocándose trajes protectores previo a ingresar al laboratorio de KingMed Diagnostics, una compañía china de pruebas de diagnóstico médico, en Beijing, capital de China.  (Xinhua/Ju Huanzong) 

Al subrayar la importancia de enfoques precisos, el experto indicó que la respuesta de Beijing es ejemplar.

“Al decir cómo es un enfoque calibrado, la respuesta de Beijing señala dos ingredientes clave. El primero es datos … los datos permitieron que Beijing realizara pruebas a cerca de 2,3 millones de habitantes en una semana y notificara a los ciudadanos en riesgo mediante mensajes”, subrayó.

Durante el segundo brote en junio, los más de 300 subdistritos de Beijing fueron catalogados en tres niveles de riesgo. En el pico del brote, 40 comunidades fueron aisladas. En otros lugares de la ciudad, la vida y las actividades pudieron continuar con algunas precauciones.

En opinión del experto, “los mecanismos sociales de respuesta son el segundo ingrediente de una respuesta precisa”.

“El gobierno, el sector privado y las instituciones sin ánimo de lucro colaboraron para reunir, diseminar y actuar sobre los datos”, señaló, agregando que ciudades como Hong Kong y Seúl, así como Singapur, también adoptaron soluciones a partir de los datos para contener el brote con menos interrupción en el movimiento social y económico.

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