ENTREVISTA: Académicos cubanos destacan importancia de dos sesiones

Por Raúl Menchaca
LA HABANA, 17 may (Xinhua) — La importancia de las próximas sesiones del XIII Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh) y de la XIII Asamblea Popular Nacional (APN) fue destacada por dos académicos cubanos del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI).
José Luis Robaina y Eduardo Regalado coincidieron en considerar que esas reuniones, a realizarse dentro de unos días, tendrán una particular relevancia por sesionar después del control de la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19).
“Esas reuniones anuales siempre tienen impacto para China en particular y ahora no pueden ser una excepción”, consideró Robaina, un académico cuya vida está muy vinculada a China desde hace seis décadas.
Por su parte, Regalado opinó que la decisión de realizar ahora los dos eventos “es una señal que da muestra de la normalización, tanto de la economía como del orden social en China”.
Para Robaina el manejo chino de la crisis provocada por la pandemia ha sido reconocido mundialmente como algo tremendamente exitoso, incluso, por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Ha sido sin dudas una proeza porque es un país con 1.400 millones de habitantes”, subrayó el investigador, quien entre 1999 y 2004 fue segundo jefe de la embajada cubana en Beijing.
Señaló que ahora China se encuentra en la fase de ayudar a otros países, desde Europa hasta América Latina, pasando por África, incluso hasta Estados Unidos.

El académico destacó el hecho de que China enfrentó al nuevo coronavirus con las fortalezas del Estado, del Partido Comunista, la planificación estratégica y los recursos, por lo que estimó que el resto del mundo tendrá que tomar muchas lecciones de lo ocurrido allí en materia de investigación científica o de movilización social.
Robaina afirmó que China tiene por delante muchos retos como país en pos de reconfigurar, con la ayuda de otros factores, el orden económico y político internacional que ha estallado como efecto de la mortal enfermedad.
En el diálogo con Xinhua intervino Regalado para apuntar que en esas sesiones se dará una valoración completa de los estragos ocasionados por la epidemia, pero además se va a elaborar un plan consensuado en respuesta a la crisis y a la reanimación del país.
“Ese plan de seguro incluye la disponibilidad de recursos financieros, la adecuación de las políticas fiscales, y el empuje de programas que estimulen la reanimación y el crecimiento económico”, vaticinó el investigador.
Regalado apuntó el hecho de que la voluntad política del Partido Comunista y del estado chinos es poner fin a la pobreza absoluta este año y, dijo, ese empeño es más fuerte que los efectos económicos que podría ocasionar el COVID-19.
“El país posee los recursos necesarios para darle cumplimiento a dicha meta, aunque será en condiciones más difíciles”, subrayó el académico, quien prepara su doctorado sobre la evolución económica de China.
Recordó que se ha convertido en el principal motor de crecimiento de la economía global, porque su aporte al crecimiento del PBI mundial es cada vez mayor.

El investigador señaló que la actitud china es muy destacada en la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, lo que puede ofrecer posibilidades de desarrollo a través de su dinámica económica, del financiamiento o la colaboración con otros países.
Tanto Robaina como Regalado expresaron su interés por el resultado de las dos sesiones que coincidieron en vaticinar como una confirmación de que China logrará todas las metas propuestas.

Comments are closed.