Persiguiendo el desarrollo ecológico, China se esfuerza por proteger la Tierra

BEIJING, 23 abr (Xinhua) — En medio de la pandemia mundial de COVID-19, el mundo celebró el miércoles el Día de la Tierra, recordando los múltiples desafíos que enfrenta la humanidad, como el cambio climático, la desertificación y la contaminación.

El Día de la Tierra, que se celebra anualmente el 22 de abril, tiene como objetivo aumentar la conciencia pública sobre el medio ambiente y hace un llamado a las personas a proteger a la Tierra mediante acciones.

En busca de un desarrollo verde, bajo en carbono e impulsado por la innovación, China ha contribuido en gran medida a proteger al planeta con sus esfuerzos integrales en campos como la forestación, la conservación de la energía, el avance de las tecnologías y la cooperación internacional.

POR LA TIERRA VERDE

Al respecto de las aguas lúcidas y las montañas exuberantes como activos invaluables, China ha hecho nuevos avances en la reforestación durante los últimos años, con una tasa de cobertura forestal que en los primeros días de la República Popular China era de alrededor del 8 por ciento se incrementó a casi el 23 por ciento en 2019.

La contribución de China a los esfuerzos ecológicos mundiales se deben en gran medida a su plan de forestación a largo plazo.

Chen Youlin, un residente de Beijing de 63 años, que pasea por un parque forestal urbano construido en 2018, cerca del Estadio de los Trabajadores de Beijing, comentó “cuando era niño, este lugar era un páramo”.

Dentro de una campaña ecológica en Beijing que se llevó a cabo desde 2012 a 2015 se plantaron más de 54 millones de árboles. La capital china tiene planes de seguir construyendo parques este año: 41 de ocio urbano, 13 forestales urbanos y 50 pequeños, así como áreas verdes.

El 10 de abril, la Administración Nacional de Energía publicó un proyecto de la ley nacional de energía para solicitar las opiniones públicas. El borrador incorpora artículos que abordan la estrategia y planificación, el desarrollo, el mercado y la seguridad energética, entre otros.

El diseño para la transformación energética de alto nivel de China se está volviendo claro con el progreso legislativo de la ley de energía, dijo Li Junfeng, experto sénior en cambio climático de la Sociedad de Investigación de Energía de China.

“Hacer frente al cambio climático ha promovido la innovación tecnológica y el cambio en el campo de la energía. La optimización de la estructura energética y la transformación del desarrollo energético, a su vez, han promovido el desarrollo en profundidad de la respuesta mundial al cambio climático”, dijo.

China ha prometido intensificar los esfuerzos para establecer un marco legal y de políticas que promueva la producción y el consumo ecológico y construir una estructura económica sólida que facilite el desarrollo verde, bajo en carbono y circular. El país fomenta la conservación en todos los ámbitos, promueve el reciclaje y tiene como objetivo construir un sector energético que sea limpio, bajo en carbono, seguro y eficiente.

Para 2018, China había reducido su intensidad de carbono, o la cantidad de emisiones de carbono por unidad de PIB, en un 45,8 por ciento de los niveles registrados en 2005. Se ha comprometido en reducir aún más la intensidad de carbono de un 60 por ciento a un 65 por ciento para 2030.

En 2019, el país generó 2.04 billones de kilovatios por hora de electricidad de fuentes de energía renovables, que representó el 27,9 por ciento de la producción total de electricidad, es decir un aumento de 1,2 puntos porcentuales respecto al año anterior, según muestran los datos de la Administración Nacional de Energía.

China lanzó los mercados pilotos de comercio de carbono en 2011. Las estadísticas oficiales muestran que a fines de octubre de 2019, un total de 347 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono se habían comercializado en los mercados de la región piloto, con un volumen comercial agregado de 7.680 millones de yuanes (unos 1.080 millones de dólares).

Wang Yao, a cargo del Instituto Internacional de Finanzas Verdes de la Universidad Central de Finanzas y Economía de Beijing, dijo que las herramientas de finanzas verdes como bonos, créditos y seguros verdes han desempeñado un papel importante en el tratamiento y resolución de problemas frente al cambio climático y la promoción de la gobernanza climática global.

La inversión y el financiamiento climático pueden usar el mecanismo de cooperación entre el capital público y social eficazmente, atraer el capital social a las industrias de energía renovable, como la generación de energía fotovoltaica y la energía eólica, a través de la orientación y la demostración de fondos públicos, y lograr el objetivo de optimizar la estructura energética, dijo.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, han habido críticas por la falta de biodiversidad en los bosques artificiales que han sido llamados ‘desiertos verdes’, que según los conservacionistas no ofrecen el mismo valor ecológico que un bosque nativo.

Aún existen problemas por resolver en la reforestación, indicó Yang Chaofei, director general de la protección ambiental en la Administración Estatal de Protección Medioambiental, puntualizando que los árboles de edades y especies similares artificialmente plantadas conllevan a una degeneración de la función forestal.

PROTEGIENDO EL OCÉANO AZUL

A nivel mundial se genera unos 300 millones de toneladas de residuos plásticos cada año, y unos 8 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos del mundo, según un informe de las Naciones Unidas.

En los últimos años, China ha continuado su investigación y estudio sobre la contaminación microplástica, que puede matar la vida marina e ingresar a la cadena alimenticia humana.

Los investigadores encontraron microplásticos en 22 tipos de corales y el 80 por ciento de las muestras de peces en una investigación realizada alrededor de las Islas Nansha en el Mar Meridional de China, según Sun Chengjun, investigador del Primer Instituto de Oceanografía del Ministerio de Recursos Naturales.

En una expedición, los científicos del buque de investigación oceanográfica Xiangyanghong 01 recolectaron cerca de 1.000 muestras de agua de mar y descubrieron que los microplásticos existen ampliamente en todos los océanos e incluso en las aguas de la región del polo sur.

“Los microplásticos son pequeños y ligeros y pueden flotar hacia los océanos. Son ubicuos”, dijo Sun.

Para conservar el medio ambiente, China ha adoptado medidas que incluyen campañas masivas de plantación de árboles y restauración de corales, detener la descarga ilegal de aguas residuales, el tratamiento de ríos contaminados y el lanzamiento de actividades de educación pública.

A partir de abril, China lanzó una campaña especial de aplicación de la ley de ocho meses de duración, codificada “Mar Azul 2020”, para mejorar la protección del entorno marino.

Apuntará a violaciones de las leyes y reglamentos en ocho campos, incluida la construcción de proyectos marinos y costeros, la exploración y explotación de petróleo en alta mar, el vertido marino y la extracción y transporte de arena marina.

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