Cuba entre el nuevo coronavirus y la hostilidad de EE. UU.

Por Raúl Menchaca

LA HABANA, 29 mar (Xinhua) — El gobierno cubano hace esfuerzos por evitar que el nuevo coronavirus se convierta en una epidemia en la isla, aunque choca con los impedimentos generados por la hostilidad de Estados Unidos que Cuba sufre desde hace más de medio siglo.

La nueva enfermedad llegó a la isla en momentos en que el gobierno cubano enfrentaba el recrudecimiento del bloqueo económico, financiero y comercial implantado por Washington desde febrero de 1962.

Tras un relativo deshielo logrado por la administración de Barack Obama, que incluso restableció los lazos diplomáticos entre los dos países, la llegada al poder de Donald Trump significó un violento retroceso en las relaciones bilaterales que por momentos rozó la ruptura.

La Administración Trump, que entró en la Casa Blanca en enero de 2017, adoptó una serie de sanciones contra la isla, con el argumento de que La Habana sostiene al gobierno de Nicolás Maduro, en Venezuela.

“Han tomado unas 300 medidas contra Cuba”, dijo en la televisión nacional el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil en referencia a las nuevas sanciones que aprietan el férreo bloqueo instaurado por Washington.

De acuerdo con el diario oficial Granma, la política anticubana de Washington ha provocado “situaciones complejas en extremo” y causa afectaciones directas en la población, agudizada en semanas recientes por el desabastecimiento de combustibles de diversos tipos en las gasolineras.

Además se ha visto limitada la oferta de productos de aseo como jabón, crema dental y detergente líquido, entre otros artículos.

También el desabastecimiento de alimentos genera largas filas en las tiendas donde la gente encuentra alguno de esos productos, la venta de muchos de los cuales ha tenido que ser regulada para evitar acaparamiento.

Esas afectaciones coinciden en el tiempo con la aparición del nuevo coronavirus, que ha obligado al gobierno a destinar cuantiosos recursos a la prevención y control sanitario de la pandemia.

“No hay flexibilidad, se mantienen las presiones para evitar que el país acceda a financiamientos”, explicó Gil en referencia a la hostilidad de Washington y a la necesidad cubana de colocar todos los recursos en el enfrentamiento a la pandemia.

Lo cierto es que a pesar de esas vicisitudes, la isla hace un esfuerzo colosal desde su aceitado sistema de salud, cuyo basamento es la prevención de las enfermedades para evitar tener que tratarlas.

Ese sistema, que ha sido probado en circunstancias anteriores en epidemias y huracanes, ha tenido un eficiente desempeño, a pesar de la falta de recursos que muchas veces enfrentan los profesionales cubanos de la salud como consecuencia del bloqueo estadounidense.

Como si fuera poco, en medio de la pandemia, Cuba, junto a China y Rusia, ofrece ayuda médica gratuita por solidaridad a más de una decena de países, entre ellos Italia y Andorra, dos naciones del llamado Primer Mundo.

Sin embargo, en la semana que concluye el Departamento de Estado emitió una declaración, transmitida por su embajada en La Habana, que de manera velada presiona a los países a los países que reciben cooperación médica cubana, a los que llama a rechazar esa contribución.

Esa declaración originó que la cancillería cubana presentara una protesta diplomática contra Estados Unidos, a cuyo gobierno acusó de promover una “campaña de descrédito” contra la cooperación médica de la isla durante la pandemia del nuevo coronavirus.

Varios países y organizaciones han pedido al gobierno de Estados Unidos que levante las sanciones contra la isla y otras naciones, como muestra de buena voluntad ante una pandemia que azota a casi todo el planeta.

En septiembre último, el gobierno cubano reveló que los daños acumulados en más de medio siglo por la aplicación del bloqueo suman 922 mil 630 millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

“A precios corrientes totalizan 138 mil 843 millones de dólares”, informó el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, al presentar a Naciones Unidas un proyecto de resolución que condenó a esa política estadounidense, cuyos daños humanos son incalculables.

Desde hace más de dos décadas, la comunidad internacional vota cada año de manera casi unánime a favor de la resolución cubana que condena en Naciones Unidas el bloqueo aplicado por Estados Unidos contra la isla.

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