COMENTARIO: El principio de “un país, dos sistemas” de Hong Kong no tolera ningún desafío

BEIJING, 5 ago (Xinhua) — El principio de “un país, dos sistemas” constituye una línea roja que no tolera ningún desafío.

Manifestantes vestidos de negro y enmascarados quitaron la bandera nacional china de un asta en la zona Tsim Sha Tsui de Hong Kong y luego la lanzaron al agua el sábado. Es un acto imperdonable e ilícito que ha ofendido flagrantemente la dignidad nacional y que constituye un insulto a todo el pueblo chino, incluidos los compatriotas de Hong Kong, por lo que debe ser severamente castigado de acuerdo con la ley.

La violencia provocada por los radicales e instigada por los cerebros en la sombra se ha intensificado desde mediados de junio, dañando gravemente la gobernanza basada en la ley y el orden social. Además, afecta la economía y los medios de subsistencia de las personas, al tiempo que socava la imagen de Hong Kong.

Desde asaltar el Complejo del Consejo Legislativo y bloquear carreteras, hasta atacar agentes de policía con ladrillos, afiladas barras de hierro e incluso bombas de gasolina; desde asediar la sede de la policía de Hong Kong y perturbar el trabajo normal de los departamentos gubernamentales locales, hasta sitiar los edificios de la Oficina de Enlace del Gobierno Popular Central en la región administrativa especial de Hong Kong (RAEHK) y desfigurar el emblema nacional, así como insultar la bandera nacional el sábado, todos estos actos malignos han puesto de manifiesto los intentos de algunos radicales y las fuerzas detrás de ellos para paralizar al gobierno de la RAEHK, violar el principio de “un país, dos sistemas”, tomar el control de la RAEHK y utilizar el caos en Hong Kong para frenar el desarrollo general de China.

Desde el retorno de Hong Kong a la patria, el gobierno central ha insistido repetidamente en que garantizará que el principio de “un país, dos sistemas” permanezca inalterado, se mantenga inquebrantablemente y se aplique plenamente sin ninguna distorsión o alteración.

También ha subrayado que cruza la línea roja y es absolutamente inadmisible cualquier intento de poner en peligro la soberanía y la seguridad de China, desafiar la autoridad del gobierno central y la santidad de la Ley Básica de la RAEHK o utilizar Hong Kong como canal de infiltración y sabotaje contra la parte continental de China.

Los compatriotas de Hong Kong han de tener una comprensión sobria del daño que causa y la naturaleza de la violencia provocada por este reducido número de radicales, defender con firmeza el principio de “un país, dos sistemas” y salvaguardar el estado de derecho y el orden social.

Podemos estar seguros de que Hong Kong superará todos los desafíos y dificultades y avanzará aún más en la práctica de “un país, dos sistemas”.


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