ANÁLISIS: ¿Por qué el sabor latinoamericano está de moda en China?

BEIJING, 5 abr (Xinhua) — Los chinos se toman muy en serio la alimentación, y están siempre abiertos a poner en su mesa lo más delicioso y nutritivo, sin importar de dónde venga. Es por eso que, a pesar de brotar en tierras tan lejanas, la papa y el maíz, auténticas tarjetas de identidad latinoamericanas, han hecho parte de su dieta desde hace largo tiempo.

No obstante, factores como la distancia geográfica y la dependencia de los países de la región de las exportaciones de productos primarios, hacían que la variedad fuera muy limitada y no estuviera al alcance de todos.

Hoy en día, la mejora en el nivel de vida de la gente en China, junto con la diversificación del portafolio de exportaciones de América Latina, han hecho que los productos que vienen de allá, y en especial los alimentos, se pongan de moda en el gigante asiático, donde ya los camarones, la carne de res, las frutas y la quinua son habituales.

SABOR LATINOAMERICANO Y MERCADO CHINO

En una reconocida plataforma china de comercio electrónico, el camarón Vannamei de Ecuador es uno de los productos más buscados. En los últimos dos años, gracias a su frescura, buen sabor y precio razonable, este tipo de marisco producido en el otro lado del Pacífico se ha popularizado rápidamente entre los consumidores chinos.

De acuerdo con las aduanas de China, en 2018 el país importó desde Ecuador cerca de 100.000 toneladas de Vannamei por valor de unos 600 millones de dólares, materializando un crecimiento interanual del 177.97 por ciento, lo que lo convirtió en uno de los productos acuáticos importados con crecimiento más acelerado.

El camarón es solo un ejemplo del microcosmos de productos agrícolas latinoamericanos de alta calidad que están seduciendo el paladar chino, del que también hacen parte la carne uruguaya, el aguacate mexicano, las cerezas chilenas y la uva roja de Perú.

Shang Yan, subdirector general de la plataforma en línea de COFCO, compañía de cereales de propiedad estatal, dice que en los últimos años, tanto la popularidad como la demanda de productos agrícolas de América Latina han aumentado. Tomando como ejemplo a Chile, en 2018 las ventas de carne proveniente de allí crecieron un 596 por ciento interanual, mientras que las de mariscos lo hicieron en más del 20 por ciento.

DEMANDA CHINA, OPORTUNIDAD PARA AMÉRICA LATINA

Según expertos consultados por Xinhua, la popularidad de los productos agrícolas de América Latina en China refleja, por un lado, la fuerte demanda y la mejora de la calidad del consumo del mercado chino, y por otro, la necesidad de los países latinoamericanos de mejorar su estructura de exportación hacia China. Es, además, el resultado de los esfuerzos de China por abrir su mercado y facilitar el comercio con el resto del mundo.

“Muchas de las exportaciones latinoamericanas a China en el pasado eran productos básicos, pero a medida que la clase media de China se ha expandido y la demanda se ha hecho más diversa, los productos agrícolas de alto valor agregado se han convertido en un potencial para las importaciones de China desde América Latina”, sostiene la directora del Departamento de Economía del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias Sociales de China, Yue Yunxia.

La carne de res es uno de los productos estrella de la región, y también uno de los que tienen mejores perspectivas. Según datos de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el consumo de carne vacuna de China deberá alcanzar el nivel promedio mundial para 2020, y en ese momento el volumen de importación representará más de dos tercios del total de las exportaciones de carne de todo el mundo.

El ejecutivo Shang considera que, además de la buena fama que tiene la carne latinoamericana a nivel mundial, también juega en su favor el hecho de que los chinos presten cada vez más atención al origen y a la calidad de los alimentos que consumen, y de que en la actualidad los productos importados estén al alcance de un segmento cada vez más amplio de la población.

Sun Yanfeng, subdirector del Instituto de Estudios Latinoamericanos, dependiente del Instituto de Relaciones Internacionales Contemporáneas de China, coincide en que los países de la región están aprovechando la tendencia de la mejora de la calidad del consumo del mercado chino. Si bien materias primas como el petróleo y los minerales siguen representando una parte importante del portafolio de sus exportaciones hacia China, el volumen de productos de alto valor agregado, como carne congelada, frutas, flores, tabaco, alcohol y alimentos procesados, no para de crecer, señala.

Además, los expertos también están de acuerdo en que las múltiples medidas adoptadas por el país para agilizar el comercio y facilitar la entrada de productos extranjeros, entre ellas la firma de tratados de libre comercio, la mejora de la eficiencia logística, la aceleración del despacho aduanero, el establecimiento y la modernización de redes de infraestructura y una cooperación más efectiva en materia de comercio electrónico transfronterizo, han tenido un impacto positivo en el flujo de alimentos latinoamericanos hacia China.

El camarón ecuatoriano ha sido un directo beneficiado, luego de que en diciembre de 2017 las autoridades redujeran al 2 por ciento los aranceles de importación, suerte que también corrió el camarón rojo argentino.

“La mejora en el rendimiento de los costos resulta un factor importante en el crecimiento de las ventas de mariscos importados”, apunta Shang.

COMPLEMENTARIEDAD ECONÓMICA, COOPERACIÓN Y GANANCIA COMPARTIDA

La estrecha cooperación entre China y América Latina en el creciente comercio de productos agrícolas refleja el alto grado de complementariedad entre las economías de ambas partes y satisface las necesidades del desarrollo de China para impulsar el crecimiento económico de la mano del consumo, y también las de los países latinoamericanos de promover la diversificación económica y la de sus exportaciones, dijeron los expertos a Xinhua.

Zhang Yong, investigador asociado del Instituto de Estudios de América Latina de la Academia de Ciencias Sociales de China, sostuvo que la promoción del consumo en China y la mejora de la calidad del consumo desencadenada por la expansión del grupo de ingresos medios, aumentarán la demanda de importación de bienes de alto valor añadido desde América Latina, lo que a su vez estimulará la diversificación de la estructura de exportación de la región.

La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, recordó, en diálogo con Xinhua, que por lo general la región exporta actualmente a China productos como petróleo, materias primas y minerales, y admitió que constituye un desafío agregar valor a estos productos allí mismo antes de venderlos al exterior.

No obstante, varios países latinoamericanos también han identificado y están decididos a aprovechar las nuevas oportunidades generadas por la reestructuración económica y la mejora del consumo de China. La viceministra de Comercio Exterior de Colombia, Laura Valdivieso, dijo a Xinhua durante una visita reciente, que los productos mineros todavía constituyen el grueso de las ventas del país andino a Beijing.

“Sobre la base de las buenas relaciones comerciales con China y con una perspectiva positiva para el creciente mercado chino, Colombia quiere aumentar las exportaciones no mineras hacia el país asiático”, aseveró la alta funcionaria, y agregó: “estamos buscando la posibilidad (de ingreso a China) para los productos estratégicos para nuestro país, como frutas frescas, carne, café y flores”.

Ecuador, el mayor productor de camarón Vannamei del mundo, también considera a China como un mercado importante. Su consejero comercial en Guangzhou, Paúl Peñaherrera, precisa que entre 2017 y 2018, el mercado chino fue el destino de más del 50 por ciento de todo el camarón exportado por su país. Y según las proyecciones de la misión diplomática, este año el volumen podría llegar al 60 por ciento.

Los distribuidores chinos también tienen grandes expectativas frente al comercio agrícola entre China y América Latina. “En los próximos años continuaremos presentando más productos agrícolas latinoamericanos para satisfacer la demanda cada vez más diversa de los consumidores nacionales”, asegura Shang, de COFCO. 

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