China inaugura las “dos sesiones”

Por Qiu Xiaoqi, Embajador de China en México* 

Llegando la primavera, China entró en el periodo de las “dos sesiones”. Cómo el país planeará su desarrollo en 2019 frente a la incertidumbre del entorno internacional y qué nuevas oportunidades traerá al mundo su política de reforma y apertura, son el foco de atención de toda la comunidad internacional. 

Se inauguró el 5 de marzo la segunda sesión de la XIII Asamblea Popular Nacional, donde el primer ministro chino Li Keqiang presentó el informe de trabajo del gobierno, en el cual se hizo un recuento de los alcances del desarrollo obtenidos el año pasado y un plan del trabajo para el 2019.

En 2018, China logró nuevos desarrollos gracias a la reforma estructural por el lado de la oferta. Con un aumento del 6.6%, el PIB sobrepasó los 90 billones de yuanes. El sector de servicios contribuyó con casi 60% al crecimiento y el consumo reforzó su papel impulsor a éste. Se crearon 13.61 millones de puestos de trabajo en ciudades y poblados y aumentó en 6.5% el ingreso per cápita disponible, mejorando constantemente la vida del pueblo. Estos datos demuestran una vez más que la economía china ha progresado mientras que también mantiene la estabilidad en general. No se ha alterado la tendencia a largo plazo de la economía china hacia la mejora, y no hay dificultad de desarrollo alguna que China no pueda vencer.

Para 2019, China, tomando la reforma estructural por el lado de la oferta como el eje central, profundizará la reforma orientada al mercado, ampliará la apertura de alto nivel y acelerará la construcción de un sistema económico moderno. Se estableció la metde crecimiento del PIB entre 6 y 6.5%, la creación de más de 11 millones de puestos de trabajo en las zonas urbanas, y la reducción de su población rural pobre en más de 10 millones. China no dejará de garantizar y mejorar la vida de sus ciudadanos mediante una serie de políticas, como reducir en gran medida los impuestos, perfeccionar el sistema de seguridad social, desarrollar una educación con más equidad y calidad, y estabilizar y ampliar el empleo, entre otras metas. 

En 2018, año repleto de cambios sin precedentes en un siglo, China llevó a cabo medidas de apertura para liberar nuevos dividendos de beneficio mutuo. En 2019, China se compromete a ampliar más sectores y optimizar la distribución de apertura. Se esforzará por impulsar la liberalización y facilitación del comercio y la inversión, promoverá la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, y otorgará más autonomía en reformas e innovación a las áreas experimentales de libre comercio, a fin de mejorar el ambiente de negocios y dar a las firmas extranjeras más oportunidades de desarrollo. 

Encontrándose en un nuevo punto de partida histórica y punto clave para conseguir la victoria en la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, China logrará un desarrollo de más alta calidad por medio de una reforma más profunda. Mientras que a su vez impulsa la apertura, trabajará con otras naciones para aportar nuevas coyunturas al incremento económico global y hacer nuevas contribuciones a la paz duradera y el desarrollo común del mundo. 

*Artículo publicado en el diario mexicano El Economista. 

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