ENFOQUE DE CHINA: Más democracia en la China rural

A Wang Wenming le da un escalofrío y se pone rojo cuando recuerda como era antes su pueblo.

“Los particulares ocupaban los espacios públicos y había basura por todas partes; incluso en las zonas verdes se plantaban verduras”, recuerda.

Wang es, a sus 50 años, el secretario del Partido Comunista de China (PCCh) en el pueblo de Maoyang, dependiente de la localidad de Wenqiao de la ciudad de Wenling, en la provincia oriental de Zhejiang. Con fuerte acento local, habla orgullosamente del programa de rehabilitación del pueblo.

Maoyang quiso empezar en 2016 los trabajos para mejorar la habitabilidad del entorno, que incluían limpiar los ríos y basureros.

Pero la mayoría de los residentes no estaba de acuerdo al principio.

El pueblo está obligado a celebrar consultas públicas sobre este y otros temas de relevancia para sondear el sentir de la gente, y la decisión final debía recaer en los residentes.

“No podíamos ejecutar ningún proyecto sin la aprobación de la mayoría de los habitantes”, apunta el secretario.

Wenling es una ciudad de fábricas, especializada en la ropa de lana y los adornos para coches. Los residentes, muchos de los cuales son pequeños propietarios, se están enriqueciendo.

“Varias familias tienen patrimonios superiores a los 100 millones de yuanes (15 millones de dólares), detalla Chen Miaoqiu, secretario del PCCh en el pueblo de Emeishan, también en Wenling.

El incremento de los ingresos ha venido acompañado de un interés por participar en los asuntos públicos.

Esta ciudad costera aprobó en 1999 un sistema de consultas democráticas, una nueva forma de democracia con la participación de la sociedad y apertura en el diseño de políticas.

El pueblo de Wenqiao empezó a promover el sistema en 2003 y lo introdujo a escala intrapartidaria en 2004.

“63 miembros del partido nos reunimos antes de la consulta a la comunidad para oír sus sugerencias”, rememora Wang Wenming.

El XVI Congreso Nacional del PCCh, celebrado en 2002, insistió en la importancia de la democracia intrapartidaria como “savia” del Partido.

Durante el XVIII Congreso Nacional se volvió a incidir en que el partido debía extender la democracia intrapartidaria y garantizar los derechos democráticos de sus miembros.

“La democracia intrapartidaria podría estimular la democracia popular”, considera Chen Yiming, subjefe de la asociación de ciencias sociales de Wenling dedicada al sistema de consulta democrática de la ciudad.

Maoyang dio paso en septiembre, con amplia polémica, a su primera consulta con los habitantes, después de que los miembros del partido llegasen a un consenso.

“En la primera ronda de consultas no avanzamos apenas, así que no podíamos aplicar la propuesta de rehabilitación”, admite Wang.

Más de 90 miembros del partido y representantes del pueblo, así como de otros sectores, discutieron intensamente durante más de medio día.

Tras la primera reunión, los afiliados del Partido conversaron reiteradamente con los lugareños para explicarles la necesidad de conseguir un entorno saludable.

“Aparte del trabajo de persuasión, los miembros del partido se pusieron a la cabeza de la renovación de los vecindarios, la limpieza viaria y la separación de basuras”, cuenta el secretario.

Poco a poco, la mayoría de los habitantes se dieron cuenta de la importancia y urgencia del programa e hicieron del segundo encuentro democrático un éxito en el que la mayoría de participantes mostraron su aquiescencia.

El programa de rehabilitación fue sometido a otras dos consultas y se ejecutó en junio entre grandes elogios.

El barrio está limpio y ordenado, parece otro, y todos están contentos de que se tomase esta decisión”, afirma Wang.

China destaca que la democracia popular es la savia del socialismo y que el principio de que el pueblo es amo del país es la esencia y núcleo de la democracia socialista.

Esta idea rige la vida política y social del país. La democracia socialista con características chinas está firmemente fundamentada en la opinión pública, que pone de relieve los intereses y aspiraciones del pueblo.

Las consultas democráticas son útiles para hacer efectiva en China la democracia popular a escala comunitaria, defiende Chen Yimin.

“La mayoría de las consultas se saldan con acuerdos”, señala Yang Xinbing, miembro retirado del comité local del PCCh a cargo del trabajo organizativo. “Suponen mostrar respeto a todos los ciudadanos”, razona.

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