Foro académico aborda transformación estructural y promueve alineamiento de estrategias sino-latinoamericanas

El desarrollo logrado a lo largo de los últimos 20 años muestra el éxito del principio de “un país, dos sistemas” aplicado en la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK), destacó a Xinhua la economista argentina María Cecilia Peralta.

El 1 de julio próximo se cumple el vigésimo aniversario del retorno de Hong Kong a China de manos británicas y del establecimiento de la RAEHK, cuya Ley Básica, promulgada conforme a la Constitución de China, especifica las directrices de “un país, dos sistemas” y que “los hongkoneses administran Hong Kong” con un alto grado de autonomía.

“Hong Kong es uno de los centros financieros y portuarios más grandes e importantes del mundo. Su modelo de liberalismo es atractivo con respecto a otras economías de la zona”, sostuvo Peralta.

“La economía de Hong Kong es una economía sana, con bajos niveles de desempleo, el cual ronda el 3 por ciento; niveles de relación deuda externa/PBI casi nulos; una tasa de inflación anual cercana al 2,5 por ciento; un último crecimiento anual del 1,9 por ciento, y un alto PBI per cápita nominal de 44.752 dólares (el decimocuarto lugar del mundo)”, mencionó.

Explicó que “la estructura económica de Hong Kong está basada casi en su totalidad en el sector servicios, el cual genera más del 90 por ciento del valor agregado que la economía produce”.

Sobre la relación entre la economía de Hong Kong y la de la parte continental de China, recordó que la crisis mundial del año 2008 muestra la importancia de la economía de la patria para la de Hong Kong, la cual fue una de las primeras en poder ponerse de pie de la misma, en cierta forma, traccionada por la que China se posicionó sin dudas como la “locomotora del mundo”.

Resaltó por otro lado que a diciembre de 2016 había 11 bancos y 7 oficinas de representación del interior del país operando en Hong Kong y grandes prestamistas como el Bank of China, el Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) o el Agricultural Bank of China (ABC).

“Hong Kong posee uno de los puertos más grandes del mundo, en el top 5 mundial … lo cual hace que si el volumen de comercio baja, este servicio lo haga en igual cuantía, y se generen pérdidas que repercuten en la economía hongkonesa”, explicó.

Según datos del Centro de Estadísticas de China, Hong Kong es el segundo socio comercial de la patria, luego de Estados Unidos, con el 8,3 por ciento de su comercio total del año 2016, afirmó la economista.

Dijo además que “Hong Kong continúa siendo uno de los lugares más atractivos para hacer negocios, en primera medida, por su flexibilidad. Eso hace que se ubique en el cuarto puesto en el ‘ranking’ Doing Bussines 2017, liderado por Nueva Zelanda, seguido por otro asiático como Singapur y por Dinamarca”.

La economía de Hong Kong y la de la parte continental de China son complementarias y a la vez de cooperación y necesidad mutua, indicó, y agregó que las flexibilidades en el marco financiero, empresarial e impositivo que Hong Kong tiene en sus regulaciones y la cercanía al interior del país es “un factor muy positivo para las inversiones en la región”.

La estructura productiva, la inversión en nuevas tecnologías, los cambios en la oferta agregada de productos y servicios y políticas públicas que favorecen al mercado interno llevadas adelante en la parte continental de China hacen que ésta y Hong Kong posean “una sinergia de negocios beneficiosa para ambos y generen un mejor clima de negocios que beneficia a la economía global”.

(Fuente: Xinhua en Español)

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