Enfoque de China: Científicos chinos creen que las granjas industriales son el futuro

En una fábrica al este de China cultivar se ha convertido en una tarea científica, con vegetales de hoja incrustados perfectamente en capas apiladas, y los empleados vestidos con batas de laboratorio cuidando las plantas en salas limpias.

El recinto, con una superficie de 10.000 metros cuadrados, está en Quanzhou, que pertenece a la provincia oriental china de Fujian. Construida en 2016, la tierra está designada para convertirse en una “granja industrial”, donde todos los factores ambientales, entre ellos luz, humedad, temperatura o gases, puedan ser controlados para cultivar verduras de calidad.

El método es seguido por Sananbio, una empresa conjunta entre el Instituto Botánico subordinado a la Academia de Ciencias de China y el Grupo Sanan, una gigante chino de la optoelectrónica. La firma están intentando cultivar más granos en menos espacio mientras minimiza el impacto ambiental.

Sananbio indicó que invertiría 7.000 millones de yuanes (1.020 millones de dólares) para que esta nueva forma de cultivo agrícola se convirtiera en realidad.

NUEVA AGRICULTURA

Las granjas industriales, también conocidas como granjas verticales, forman parte de una nueva industria global.

China cuenta ahora con 80 granjas industriales, y Sananbio ha asegurado que su instalación de Quanzhou es la granja industrial más grande del mundo.

En la nave, verduras de hoja crecen en seis capas apiladas con dos líneas de luces LED rojas y azules colgadas sobre cada capa. Las plantas crecen usando técnicas de la hidroponía, un método que emplea soluciones nutritivas minerales disueltas en agua en vez de suelo.

“A diferencia del cultivo tradicional, podemos controlar la duración de la iluminación y los componentes de las soluciones minerales para lograr un rendimiento más alto”, asegura Pei Kequan, un investigador del Instituto de Botánica y el director de Investigación y Desarrollo en Sananbio. “La producción por metro cuadrado con los nuevos métodos se multiplica por más de diez respecto a la tradicional”, agrega.

De la planta de semillero a la recolección, las verduras en la granja necesitan 35 días, unos 10 días menos que las plantas de invernadero.

Para lograr un mayor rendimiento, los científicos han desarrollado un algoritmo que automatiza el color y la duración de la luz que mejor sirve al crecimiento de las plantas, así como las diferentes soluciones minerales que mejor se ajustan a las diferentes etapas de crecimiento.

La granja industrial produce 1,5 toneladas de verduras al día, la mayoría de las cuales se venden en supermercados y restaurantes en Quanzhou y ciudades cercanas.

La población mundial aumentará hasta 9.700 millones para 2050, cuando el 70 por ciento de la población del globo viva en zonas urbanas, según la Organización Mundial de la Salud.

Pei indica que él cree que la granja industrial puede ser parte de la solución para una potencial crisis alimentaria en el futuro.

En la nave, ha usado la agricultura vertical en un contenedor.

“Incluso si nos tenemos que mover bajo tierra, la granja industrial podría asegurarnos un suministro estable de verduras”, apunta.

FUTURO MÁS SANO

Antes de entrar en la fábrica, el personal de Sananbio debe pasar por un estricto procedimiento de limpieza: colocarse máscaras, guantes, botas y batas, tomar duchas de aire, y pasar sus pertenencias personales a través de un esterilizador ultravioleta.

La firma pretende prevenir los riesgos externos que puedan amenazar las plantas, que no emplean fertilizantes ni pesticidas.

A través del ajuste de la solución mineral, los científicos son capaces de producir verduras ricas o bajas en ciertos nutrientes.

La nave ya ha cultivado lechugas bajas en potasio, que son buenas para las personas con problemas de riñón.

Además de los 20 tipos de verduras de hoja que ya han cultivado en la factoría, los científicos están experimentando con el cultivo de hierbas usadas en la medicina tradicional china y otros productos relacionados con el cuidado de la salud.

Zheng Yanhai, un investigador de Sananbio, estudia la anoectochilus fomosanus, una hierba rara del este de China con muchos beneficios para la salud.

“En la granja industrial , cultivamos este tipo de plantas con casi los mismos nutrientes que la anoectochilus salvaje”, indica Zheng. “Probamos diferentes luces, humedades, temperaturas, gases y soluciones minerales para lograr la receta perfecta para la planta”, añade.

La factoría empezará primero con las hierbas raras y luego se centrará en otros productos de cuidado de la salud, apunta Zheng.

En la actualidad, la mayoría de los productos en la granja industrial son verduras de tallo corto.

“El trabajo está en marcha para traer más variedades a la granja”, señala Li Dongfang, un investigador del Instituto de Botánica y empleado de Sananbio.

Algunos están preocupados por la energía que consumen las luces LED y el aire acondicionado.

“En la actualidad, hacen falta 10 kilovatios/hora de electricidad para producir un kilogramos de verduras”, calcula Pei, quien añade que se espera que la cifra baje en tres a cinco años, con una mayor eficiencia lumínica LED.

En el supermercado Yonghui en la vecina ciudad de Xiamen, las verduras de la granja industrial tienen una zona especial designada, y se venden con una prima de cerca del 30 por ciento, algo más caras que la comida orgánica local.

“La lechuga de la granja industrial es un poco más cara, al menos de momento, y hay otras opciones sanas”, señala Wang Yuefeng, un consumidor que está eligiendo sus productos.

Sananbio indica que sus planes son expandir la nave industrial para rebajar los costos en los próximos seis meses. “El precio no será un problema en el futuro, con la gente mejorando sus niveles de vida”, augura Li.

(Fuente: Xinhua en Español)

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