Análisis de Xinhua: Transición a IVA disminuye impuestos y pone a China a la vanguardia

Zhou Haibin, el propietario de un restaurante en la provincia de Shandong, este de China, está más que feliz con la reducción de 41 por ciento en el pago de impuestos gracias a una política desplegada en todo el país.

Zhou solía pagar 28.800 yuanes (4.320 dólares) al mes de impuesto empresarial (IE), que representaba el 5 por ciento de sus ingresos, pero desde que se adoptó el impuesto al valor agregado (IVA) sólo paga 16.800 yuanes, el 3 por ciento.

Desde la transición de China del sistema del IE al IVA, que comenzó en mayo, Zhou está clasificado como un “contribuyente de pequeña escala”.

A nivel nacional, se espera que la transición del IE al IVA ahorre a las empresas 500.000 millones de yuanes (74.900 millones de dólares) en 2016, de acuerdo con cálculos de la Administración Estatal de Impuestos (AEI).

China considera una prioridad la disminución de los costos de hacer negocios para apuntalar su economía frente a la continua presión a la baja.

El Producto Interno Bruto (PIB) creció 6,7 por ciento interanual de abril a junio, el crecimiento trimestral más bajo desde la crisis financiera global.

La transición del IVA sigue a cuatro años de experimentos en sectores y áreas designadas, que comenzaron con el transporte y algunas industrias de servicios en Shanghai en 2012, y que gradualmente se ampliaron para abarcar más sectores y áreas.

Las autoridades tributarias señalaron que 5,92 millones de contribuyentes participaron en los experimentos hasta fines de 2015, y que los impuestos se redujeron en 641.200 millones de yuanes en comparación con el sistema de IE.

Desde el 1 de mayo, los cuatro sectores restantes –construcción, bienes raíces, finanzas y servicios de estilo de vida– se mudaron al sistema de IVA.

El IE era calculado sobre los ingresos netos de las empresas, mientras que el IVA permite a los contribuyentes deducir los productos y servicios que adquieren.

Las principales tasas de IVA en China, de 6, 11 y 17 por ciento, son comparables de manera favorable a la tasa promedio entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de 19,1 por ciento, de acuerdo con un informe de la compañía de contabilidad KPMG.

En particular, el sistema del IVA beneficia a los contribuyentes de pequeña escala como Zhou, quienes son elegibles para la tasa de 3 por ciento y que bajo el sistema del IE tenían que pagar el 5 por ciento.

IMPLICACIONES GLOBALES

Muchas compañías multinacionales en China darán la bienvenida a los cambios, debido a que la adopción de un sistema de IVA de base amplia se ajusta a los sistemas de impuestos indirectos en aproximadamente 160 países del mundo, dice el informe de KPMG.

Pero China está entre los primeros países del mundo en ampliar el IVA a todas las industrias, incluido el sector de servicios financieros.

“En cuanto a lo que sabemos, sólo hay una o dos economías relativamente pequeñas en el mundo que han intentado esto”, dijo el director de impuestos indirectos de KPMG China, Lachlan Wolfers.

Bajo el nuevo sistema tributario, se aplica el IVA cada vez que un banco cobra intereses sobre un préstamo a un cliente, o se obtiene una ganancia del comercio de productos financieros como acciones, bonos o transacciones de divisas o se grava una prima de seguros a un cliente.

La expansión del sistema IVA de China será observada cuidadosamente en todo el mundo, dijo Li Junsheng, vicedecano de la Universidad Central de Finanzas y Economía, quien agregó que la atención global proviene no sólo del interés en la viabilidad del programa, sino también de la óptica de la competencia fiscal.

Mientras que la segunda mayor economía del mundo reforma su sistema fiscal, la competitividad de las compañías que pagan impuestos en China, así como la carga fiscal de hacer negocios en China, serán afectadas, y por ello interesará a otras economías que desean atraer negocios, señaló Li.

(Fuente: Xinhua Español)

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