ESPECIAL: América Latina y China, civilizaciones dispuestas a la construcción de un futuro compartido

BEIJING, 17 may (Xinhua) — Latinoamérica y China han estado trabajando durante varios años para tender puentes entre sí con el fin de encontrar un futuro compartido, que es una de las aristas de la Conferencia sobre el Diálogo de las Civilizaciones Asiáticas (CDAC, siglas en inglés) que se celebra por estos días en Beijing.

Durante el discurso inaugural de la CDAC, el presidente chino, Xi Jinping, hizo referencia a la necesidad de establecer confianza entre los pueblos con el fin de alcanzar un futuro con esplendor para el mayor número de personas posible.

Dicha confianza, según el presidente, nace a través del mantenimiento de “intercambios y el aprendizaje mutuo con otras civilizaciones del mundo”.

El intercambio, agregó Xi, tiene como norte la construcción de “una comunidad de futuro compartido para la humanidad”.

El líder chino destacó la importancia del respeto mutuo y el trato igualitario entre las civilizaciones que deben acompañar el diálogo entre las culturas. Por consiguiente, aseguró que es insensato creer que una civilización sea superior a otras.

Esta no es la primera vez que Xi hace un llamamiento para optar por el diálogo en vez de la confrontación entre civilizaciones.

En su discurso pronunciado en 2014 en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), señaló que “las civilizaciones se han hecho más ricas y más coloridas con intercambios y aprendizaje mutuo. Estos intercambios y aprendizaje mutuo constituyen un importante impulso del progreso humano y la paz y el desarrollo globales”.

En relación a América Latina, Xi también destacó en varias ocasiones la importancia del aprendizaje mutuo entre civilizaciones y expresó su deseo de que ambas partes puedan ofrecer al mundo un ejemplo de convivencia armoniosa.

Durante su discurso en junio de 2013 en el Senado mexicano, Xi instó a que se reforzaran los intercambios culturales entre China y América Latina para que ofrezcan un ejemplo de cómo lograr una convivencia armoniosa y emulación mutua entre las distintas civilizaciones.

Tres años más tarde cuando participó en noviembre de 2016 en la ceremonia de clausura del Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe en Perú, aseguró que las relaciones culturales constituyen una importante parte de la diplomacia integral China-América Latina.

“Debemos considerar la celebración del Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe como un nuevo punto de partida y mantener firmemente la oportunidad histórica de la cooperación integral chino-latinoamericana, empleando plenamente los frutos culturales mutuos, para que las civilizaciones china y latinoamericana sean un ejemplo de intercambio armonioso y fomento mutuo entre las diferentes civilizaciones, las cuales añaden más colores en el panorama cultural diversificado del mundo”, aseveró.

Hoy día se han establecido más de 40 institutos Confucio en América Latina. A ellos acuden unos 100.000 alumnos para aprender chino y cerca de 500 viajan cada año como beneficiarios de becas del Gobierno de China.

Arqueólogos del país asiático trabajan en Honduras junto a pares centroamericanos para desenterrar los secretos mayas y encontrar paralelismos sorprendentes entre las dos civilizaciones.

Argentina y China se encontraron en la producción de un par de documentales que contaron a los respectivos pueblos, a través de la televisión pública e internet, las riquezas culturales y naturales de ambos.

No hay que olvidar por supuesto la robusta colonia china que vive en Perú y los crecientes lazos entre el país asiático y Panamá establecidos a través del comercio y la tecnología.

Todos estos intercambios chino-latinoamericanos son ejemplos reales del diálogo de civilizaciones que China propone a todo el mundo, en el que ninguna nación ni civilización puede permanecer aislada.

Este diálogo, enmarcado en la construcción pacífica, es resaltado por varios expertos como la coordinadora de la Especialidad en Protocolo y Desarrollo de Negocios en Mercados Emergentes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Raquel León de la Rosa.

La especialista mexicana percibe en un evento como la CDAC, que cuenta con un carnaval, una semana de la civilización asiática y un festival gastronómico, una intención positiva de acercarse a diferentes audiencias, pues “no impacta solamente a un público gubernamental sino al común de las personas”.

“China, a través de varias instituciones, el reciente foro de la Franja y la Ruta y este ejercicio de la CDAC, promueve el diálogo y la cooperación”, indicó León de la Rosa y afirmó que la voluntad china de construir una comunidad de destino común ayuda a “generar lazos de cooperación, primero con su principal zona de influencia que es Asia y llevarla a otras regiones del mundo, como África o el corredor Euroasiático o América Latina”.

A su turno, el director del Centro Regional de Institutos Confucio para América Latina, Roberto Lafontaine, reclamó que “América Latina necesita un diálogo de civilizaciones con otras regiones del mundo” incluidas las asiáticas, que cuentan con una rica cultura.

“Todas las civilizaciones son importantes, todas las civilizaciones tienen una riqueza”, resumió Lafontaine.

“Me alegro que exista este diálogo de civilizaciones en Asia. Yo creo que debiera existir un diálogo de civilizaciones a nivel mundial, también América Latina necesita un diálogo de civilizaciones con otras regiones del mundo”, explicó.

La coordinadora del Grupo de Estudio sobre China y Argentina, Carla Oliva, valoró las credenciales chinas a nivel asiático y su importancia para encontrar puntos de encuentro.

“La cultura es clave para alcanzar el entendimiento entre los diferentes países. China tiene un impresionante acervo cultural y ha influido de manera determinante en su propia región, ya que su cultura y su filosofía fueron incorporadas por el resto de los países asiáticos en virtud de su alta valoración”, subrayó Oliva.

Los analistas consultados por Xinhua coinciden en que el llamamiento del presidente Xi a encontrar en la cultura un sistema de diálogo entre civilizaciones, caracterizado porque ninguna cultura es superior a otra, es una clara señal de tolerancia en momentos en que desde otras latitudes se opta por el lenguaje agresivo y el aumento de las tensiones.

Al respecto Oliva dijo que “la conferencia (CDAC) es en sí misma una respuesta a la teoría del choque de civilizaciones, en tanto presenta al ‘diálogo’ como una alternativa constructiva ante la opción del ‘choque’, que alude a la idea de conflicto”.

La analista mexicana percibe dos maneras de convocar al diálogo internacional en estos momentos. Uno es el que promueve el proteccionismo y la unilateralidad, y otro que propende por “el diálogo y la cooperación”.

León de la Rosa comentó que “dentro de estas dos visiones, lógicamente por la naturaleza y por cómo se ha construido la política internacional se ha buscado más el tema de la conciliación que la ruptura”.

China se ha esmerado por aportar a la visión de conciliación. La CDAC es el más reciente ejemplo de este propósito.

La conferencia continuará hasta el 22 de mayo con la intención de mostrar y compartir la esencia de la cultura china, orientada, según el presidente Xi, en la búsqueda de la armonía con todas las naciones y con el norte puesto en generar beneficios para las personas y brindarles estabilidad y prosperidad.