COMENTARIO: Iniciativa de Franja y Ruta ha llegado para quedarse

BEIJING, 24 abr (Xinhua) — No es de sorprender que cuando empieza a funcionar un nuevo mecanismo multilateral, como la Iniciativa de la Franja y la Ruta propuesta por China, reciba lo mismo aplausos que genere controversia.
La Iniciativa de la Franja y la Ruta ha operado durante cerca de seis años y ha generado enormes oportunidades a los países participantes. Desde su nacimiento, el volumen comercial de China con los países participantes ha superado los seis billones de dólares. Su tasa de crecimiento anual superó el índice de crecimiento del comercio exterior total de China. La inversión extranjera de China destinada a países de la Franja y la Ruta supera los 90.000 millones de dólares.
El modelo de comercio cuantitativo de un estudio del Banco Mundial señala que la Iniciativa de la Franja y la Ruta incrementará el producto interno bruto (PIB) de países en desarrollo de Asia Oriental y el Pacífico de 2,6 por ciento a 3,9 por ciento en promedio.
Esas cifras significan más oportunidades de empleo, más personas que se liberan de la pobreza, y mejor infraestructura en los países de la Franja y la Ruta. Se trata de un proceso de desarrollo abierto, inclusivo y común, no de un bloque que excluye o de un “club de China”
El mecanismo ha ganado impulso desde que se llevó a cabo el primer Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional en Beijing hace dos años. Los 279 proyectos de cooperación acordados en el primer foro de la Franja y la Ruta han sido terminados.
A pesar del notable avance, las críticas nunca han dejado de estigmatizar el mecanismo como una trampa de endeudamiento o una herramienta geopolítica desde el primer día de creación de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. El escepticismo respecto a la Iniciativa de la Franja y la Ruta va de la mano con el aumento del proteccionismo y el unilateralismo en años recientes.
El malicioso cálculo de la intención de China con la Iniciativa de la Franja y la Ruta no es sorprendente porque aún prevalece la psicología de mente estrecha que piensa que una China más fuerte con un mayor papel en la gobernanza global y regional no es deseable para todos, especialmente para Occidente.
Pero guste o no, Occidente tiene que aceptar a una China en crecimiento y sus capacidades mejoradas en la gobernanza global y regional. Aunque la implementación de la Iniciativa de la Franja y la Ruta no es perfecta, es prudente que Occidente mantenga una mente abierta y participe con China en la Iniciativa de la Franja y la Ruta para que todas las partes involucradas puedan beneficiarse.
Hasta ahora, 126 países y 29 organizaciones globales se han sumado a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. El segundo Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional se llevará a cabo del 25 al 27 de abril en Beijing. Los delegados de más de 150 países se han registrado para asistir al foro, lo cual refleja la fuerte influencia y atractivo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Si esos países han caído en una trampa de endeudamiento debido a la Iniciativa de la Franja y la Ruta o perdieron su autonomía en este proceso, ¿por qué acudirían al foro?
La Iniciativa de la Franja y la Ruta no fue reprimida ni marginada, como algunos pudieron haber esperado. En vez de eso, ha luchado por convertirse en una plataforma eficiente y productiva para impulsar el crecimiento y la conectividad.
Guste o no, la Iniciativa de la Franja y la Ruta mostrará una vitalidad más fuerte en el futuro.

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