Nuevo estudio muestra que el suelo donde están enterrados los guerreros de terracota ayuda a conservar sus armas

BEIJING, 9 abr (Xinhua) — ¿Qué protegió las armas de bronce del ejército de terracota de la corrosión tras haber permanecido enterrados durante más de 2 mil años? Un nuevo artículo de investigadores chinos y británicos muestra que el suelo donde fueron enterrados pudo haber contribuido a la buena conservación de las armas de bronce.
Desde la primera excavación del ejército de terracota en China en la década de 1970, se han recuperado miles de armas de bronce en poder de los guerreros, como lanzas y espadas. Aunque los componentes de madera de las mismas estaban deteriorados, la conservación de las partes de bronce era buena, y muchas de ellas muestran superficies brillantes, casi prístinas y cuchillas afiladas.
El estudio, que fue publicado en la revista internacional Scientific Reports, cuestiona la creencia generalizada de que los artesanos de la Dinastía Qin (221 aC-207 aC) dominaban una avanzada tecnología anticorrosiva para evitar la descomposición del bronce, según recoge el periódico China Science Daily que cita el informe.
Esta creencia se basaba en la detección de trazas de cromo en la superficie de las armas de bronce. El cromo es un elemento químico que ha sido muy usado como metal que se puede pulir y resistir el deslustre.
Estudios anteriores descubrieron que algunas armas estaban recubiertas con una capa de dióxido de cromo antes del enterramiento.
Sin embargo, la presencia de cromo no estaba correlacionada con la preservación del bronce. Los investigadores del nuevo estudio analizaron 464 armas y localizaron cromo solo en 37 de ellas, lo que confirma que la presencia de este elemento en las superficies metálicas no estaba extendido en todas ellas.
En su lugar, encontraron que la laca utilizada para cubrir a los guerreros y las partes de madera de las armas, como los mangos y las culatas de ballesta tenían cromo en abundancia, lo que demuestra que el cromo en los metales estaba contaminado por la laca cercana después del entierro.
Más que el cromo en la superficie del arma, fue el suelo donde fueron enterrados el que desempeño un papel importante en la buena conservación del metal.
Según los investigadores, la basicidad moderada, el tamaño de partícula pequeño y el alto contenido de estaño químico del suelo dentro del sitio impidieron la formación de ácidos que atacasen la integridad del metal.
El ejército de terracota fue construido por el emperador Qinshihuang de la dinastía Qin, quien unificó a China por primera vez.
El estudio fue dirigido por un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Beijing y el Museo del Sitio del Mausoleo del Emperador Qinshihuang.

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