Inyectemos energía positiva a la cooperación China-México

Este año es el sexto desde que asumí el cargo de embajador en México. En estos seis años, la cooperación entre China y México ha entrado en una etapa de rápido desarrollo, con un comercio bilateral superior a los 50 mil millones de dólares y una inversión en ambos sentidos que suma más de mil millones de dólares. 

China ha sido el segundo mayor socio comercial de México, y México a su vez, el segundo mayor socio de China en América Latina. Más empresas chinas invierten en esta tierra y el pueblo mexicano conoce cada vez más las marcas chinas. Estas cifras y avances reflejan la realidad del desarrollo integral de las relaciones binacionales y el ímpetu de su cooperación. Hoy quiero compartir con ustedes tres historias, para un conocimiento más profundo sobre la cooperación chino-mexicana. Planta china en la frontera En Rosarito, Baja California, el grupo Hisense tiene su mayor planta fuera de China. 

En 2015, Hisense compró la planta de televisores Sharp y la renovó durante un año. Esta planta, completamente nueva, cuenta con líneas de producción altamente automáticas, que producen cada año 1.6 millones de televisores, en comparación con la suma anterior de 300 mil unidades, y que son vendidas en México, Estados Unidos y América Central y del Sur. La planta ha creado casi mil puestos de trabajo e impulsado el desarrollo de otras empresas locales, generando anualmente 1.8 millones de dólares de impuestos para el gobierno local y promoviendo el desarrollo de la economía local. 

La empresa china también ha prestado mucha atención a la vida de sus empleados mexicanos, estableciendo un jardín infantil y una clínica, además de ofrecerles tanto comida china como mexicana. Participación en una obra centenaria Históricamente, México fue una parada importante en la Ruta de la Seda Marítima. A partir del siglo XVI las naves Nao de China, transportando seda, té y porcelana china a bordo, cruzaron el Pacífico e iniciaron la historia comercial entre China y México. Hoy día, en el puerto de Veracruz, los trabajadores de la empresa China Harbour están ocupados en su proyecto de ampliación, considerada una obra centenaria para México. 

El nuevo puerto incrementará su capacidad de carga y descarga a 90 millones de toneladas, de una cifra actual de 22 millones; creará 15 mil empleos y generará miles de millones de pesos en rendimientos económicos. Se consolidará la posición internacional de México en el transporte marítimo. Hace un año, China Harbour obtuvo el contrato de fases I y III de la ampliación, con una inversión superior a 250 millones de dólares. Esta es la segunda vez que una empresa china participa en la infraestructura portuaria local después del proyecto de ampliación del Puerto de Manzanillo. 

Estas dos obras no solo modernizarán la infraestructura de los dos puertos y su capacidad de coactuación terrestre-marítima, también promoverán la interconectividad del transporte entre las zonas costeras de México. Estilo compartido en México Seguramente los amigos de la capital se han dado cuenta de un nuevo paisaje naranja en su vida diaria: las bicicletas Mobike y la aplicación móvil Didi Chuxing, ambas destacadas por este color. Las dos marcas chinas han cambiado el modo de desplazarse de los habitantes en una ciudad que sufre congestionamiento vial. Estas empresas chinas ofrecen servicio personalizado a los clientes locales y crean nuevos motores de crecimiento, impulsando la economía compartida en México. 

Del servicio de transporte pedido en línea a las bicicletas compartidas, la economía compartida basada en el internet de las cosas está remodelando la economía china, que al mismo tiempo aporta a los países extranjeros la oportunidad de compartir los logros del desarrollo económico de China. Estas historias narran el esplendor de la cooperación entre China y México, y en ellas radica el motor para el desarrollo de ambas partes. China espera trabajar con México para impulsar el desarrollo estable y a largo plazo en la cooperación bilateral. Esperemos que más cuentos e historias puedan inyectar energía positiva para una mayor cooperación.