Sueños mexicanos capturados en China

En el centro de la foto aparece el muñeco de una lechuza, multicolor y lleno de vigor, pero detrás solo hay una pared blanca, sobre la que se proyecta su sombra, monocroma y apagada.

La instantánea es una de las obras que forma parte de la exposición fotográfica denominada “Tras la pista de México en China”, que abrió sus puertas el seis de diciembre y se clausurará el 22 de este mes, en la embajada de México en China. Todas ellas muestran un rasgo de la vida en China con características mexicanas.

Esta pequeña lechuza es un producto artesanal fabricado por los hincholes, un pueblo indígena mexicano. Animales multicolores semejantes han sido empleados en la película Coco como un símbolo de la tierra de los muertos.

Para la fotógrafa Yu Di, esta muñeca también representa la memoria de un familiar fallecido. “A mi madre le gustaban mucho las lechuzas y compró este muñeco en un mercado local de México”, destaca. “Ella murió en México en 2015. Saqué esta foto en su cumpleaños de este año para conmemorar su memoria”, añade.

Yu se fue con su familia al país azteca en 2005 y volvió a China en 2011. Ella, que ahora trabaja en el Instituto Cervantes en Beijing, recuerda que su madre tenía una gran afición a los productos artesanales. Incluso tenía una colección en la casa: “Estas muñecas me recordaron el tiempo que pasé con mi madre”, rememora.

En otra foto, una joven vestida de negro mira sonriendo a una mexicana, que está en el otro extremo del escenario. La sonrisa también aparece en la cara de la mexicana. El fotógrafo Pablo Mendoza, que es el autor de esta instantánea, capturó este momento en el Conservatorio Central de Música de China, cuando los músicos chinos y mexicanos ensayaban para un festival de música mexicana. La mexicana en la foto es bailarina y música, y la joven china es estudiante del conservatorio.

Pablo Mendoza vino a China en 2007, con la intención de cursar el posgrado en dirección que se imparte en la Academia de Cine de Beijing. Cuando su profesor le escuchó hablar sobre su sueño cinematográfico durante la primera clase, escogió su nombre en chino: Meng Duo, que significa lleno de sueños.

“El título de la foto también es muy chino. Se llama China-México: la amistad eterna”, explica Mendoza, quien cree que esta foto representa el reencuentro moderno de dos civilizaciones antiguas y ricas, como son la china y mexicana.

Esta actividad es la que concluye la celebración del 45º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y México. Los dos países, que establecieron sus relaciones en 1972, las elevaron a una relación interna de socio estratégico en 2013. Además, el año 2017 también es el “año de la cultura china” en México, durante el cual se han celebrado unas 200 actividades en el país latinoamericano en este curso.

El embajador mexicano en China, José Luis Bernal, señala que todas estas obras muestran que existen muchas diferencias pero también semejanzas entre las culturas china y mexicana. Además, presentan una profundización del intercambio entre ambos pueblos bajo el marco de la relación interna de socio estratégico: “Estas grandes obras de arte van a unir para siempre la amistad y relación entre nuestras grandes naciones”.

Guillermo Pulido, uno de los miembros del jurado y director de la sede de la Universidad Nacional Autónoma de México en China, cree que estas obras pueden promover el intercambio cultural entre los dos pueblos, especialmente entre los jóvenes.

Pulido indicó que, a pesar de la larga historia que tiene el intercambio cultural entre China y México, todavía existe un enorme potencial de desarrollo. “Los 45 años son apenas un joven que cumple una mayoría de edad. Le falta todavía muchísimo para madurar, enriquecerse, y mejorar sus experiencias de intercambio”, concluye.

(Fuente: Xinhua en Español)