Un futuro mejor en sus manos

6 de julio de 2017. Reunión de Ministros de Salud de los BRICS, realizada en Tianjin. CFP

Al situarse en una similar etapa de desarrollo, los países BRICS tienen también una similar misión histórica

Por WU SIKE

A mediados de junio pasado se celebró en Beijing la reunión de cancilleres de los BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica), un grupo que nació hace diez años como BRIC –Sudáfrica se incorporó en 2010– en el contexto de la multipolarización mundial y la globalización económica, iniciando una nueva era de cooperación y solidaridad entre los mercados emergentes. Este 2017 marca el inicio del segundo decenio de los BRICS, y es precisamente China el país que tendrá la presidencia de turno hasta finales de año.

Siguiendo los planteamientos de los líderes de los cinco países, a lo largo de estos diez años la cooperación entre los BRICS ha definido como pilares la seguridad política, la economía y los intercambios culturales. Según estadísticas del FMI, en el último decenio el peso de la economía integral de los BRICS en la economía mundial ha crecido del 12 % al 23 %, y la contribución al crecimiento económico mundial también ha representado un aumento continuo, de más del 50 %. En el contexto de una economía mundial estancada, los BRICS no han estado libres de desafíos de desarrollo, al igual que muchas otras naciones. No obstante, la economía de los BRICS todavía supone ventajas y mejores perspectivas que la de otros países.

Una sola voz

Los países miembros han establecido un mecanismo de conversación y cooperación, compuesto por la reunión anual de líderes, una docena de reuniones ministeriales, el Consejo de Negocios, el Consejo de Think Tanks, el grupo de trabajo antiterrorista y el grupo de trabajo de seguridad cibernética. Además, los intercambios y cooperación entre instituciones legislativas también están en aumento. Los BRICS, asimismo, tienen representación en importantes organismos multilaterales como la ONU, lo cual les da la posibilidad de manifestarse de manera unificada en los asuntos internacionales más urgentes. De hecho, este año fue la primera vez que los BRICS pronunciaron un discurso conjunto en el marco de la ONU, declarando su apoyo al desarrollo sostenible, lo que demuestra el debido papel del grupo en los asuntos internacionales.

La diversificación de intercambios culturales y la profundización de comunicaciones amistosas entre los pueblos están asentando una opinión pública y base social sólida en términos de la cooperación entre los cinco países que, al encontrarse en una etapa similar de desarrollo, tienen una misión similar histórica y objetivos de crecimiento afines. El establecimiento del mecanismo de los BRICS refleja el progreso histórico y el rumbo del desarrollo humano, y contribuirá a la equidad y estabilidad mundial, la democratización de las relaciones internacionales y la multipolarización global. Si se echa una mirada a los resultados que han obtenido los BRICS en los últimos 10 años, la cooperación sigue teniendo una sólida fuerza motriz interna y un enorme potencial de desarrollo.

Durante la reunión del pasado junio, el presidente Xi Jinping dialogó cordialmente con los cancilleres asistentes. El mandatario chino describió la cooperación entre los BRICS con tres “más allá”, manifestando que el mecanismo “no solo mejorará el bienestar de los pueblos de los cinco países, sino que también aportará una ‘cura definitiva’ para acabar con el hambre, el frío y la inseguridad mundial”. Más allá de la alianza política y militar estereotipada, se trata de un modelo innovador de relaciones multilaterales. Más allá de los estereotipos ideológicos, los BRICS pretenden explorar un nuevo camino de respeto mutuo y desarrollo conjunto. Más allá de la noción de un solo ganador que se lleva todo, el grupo cree en la nueva idea de beneficio mutuo y cooperación de ganancia compartida.

En la reunión de cancilleres, los altos funcionarios no solo discutieron la manera en que se llevará a cabo la cooperación durante el próximo decenio, sino también el desarrollo a un plazo más largo, con la premisa de que los BRICS deben ser impulsores, estabilizadores y aceleradores. Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica tienen puntos de vista idénticos o similares en muchos aspectos internacionales y regionales, y desde su inicio el grupo siempre ha jugado un papel importante en la defensa de la equidad y justicia internacional, así como en la promoción de la paz y estabilidad mundial.

Los cinco países han subrayado que continuarán los esfuerzos para salvaguardar la posición clave de la ONU en los asuntos internacionales y enfrentarán juntos desafíos globales como el terrorismo y el cambio climático. De igual modo, los BRICS no olvidarán sus aspiraciones iniciales, fortalecerán la solidaridad y promoverán la creación de un orden y sistema internacional más justo y racional, contribuyendo así a la construcción de una sociedad humana con más “sabiduría de los BRICS” y más “programas de los BRICS”.

Bajo la situación global actual, caótica e imprevisible, la prioridad de los BRICS es mantener la estabilidad y el desarrollo nacional, y con ello fomentar un entorno internacional sano, más justo y equitativo. Los BRICS son un mecanismo prometedor y la cooperación entre los países miembros refleja el deseo compartido de las economías emergentes, así como la nueva demanda de las relaciones internacionales, en contraste con la mentalidad de la Guerra Fría.

Este 2017 marca otro hito en la historia de los BRICS, y, con China como presidente de turno, da inicio a otros 10 años de cooperación multilateral. Para alcanzar un mayor éxito en este nuevo periodo, el grupo reforzará sus tres pilares de cooperación: le dará cabida a más ámbitos de colaboración, ampliará el diálogo “BRICS Plus” y construirá una asociación más amplia.

Políticamente, China insiste en los principios de “entablar el diálogo y no la confrontación” y de “establecer una asociación en lugar de una alianza”. Asimismo, defiende una diplomacia de vecindad amistosa y de beneficio mutuo, sincero e inclusivo. China trabajará con otros países de la región para forjar una comunidad de destino común que logre cooperar en diversas áreas y en distintos niveles, promoviendo así una confluencia de intereses. El país hará énfasis en la unidad y cooperación con otras naciones emergentes de Asia, África y América Latina.

Nuevo tipo de relaciones

China contribuye a la economía mundial por medio de su desarrollo estable y sostenible en el contexto de una “nueva normalidad”. La nación participará plenamente en la discusión y cooperación alrededor de una serie de cuestiones globales dentro del marco de la ONU, y ayudará activamente a establecer y poner en práctica la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU.

Bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el país ha promovido la construcción de la infraestructura de comunicación y ha cosechado frutos tempranos en varios proyectos importantes. También ha impulsado vigorosamente la cooperación internacional en capacidad productiva, extendiéndola a cuatro continentes –Asia, África, Europa y América– para compartir sus frutos de desarrollo con más países y regiones. China propuso la fundación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, del Fondo de la Ruta de la Seda y del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS.

China pide la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales basado en la cooperación de beneficio mutuo, a través de la búsqueda de un terreno común que deje de lado las diferencias y amplíe el consenso, disipando las divergencias. Para este objetivo, China propone una mayor comunicación y coordinación con relación a los asuntos internacionales más importantes y una mayor oferta de productos públicos por la paz, estabilidad y prosperidad mundial. Mediante el establecimiento de asociaciones con países de todo el mundo, China ha intensificado la cooperación práctica en diversas áreas y profundizado los intercambios entre los diferentes países, pueblos y culturas, impulsando el entendimiento mutuo y construyendo una comunidad de destino común para la humanidad.

Los BRICS son conscientes de que su cooperación, como un barco que navega contra la corriente, debe seguir avanzando, o de lo contrario se deslizará hacia atrás. En vista de los logros en sus primeros 10 años, se espera que los BRICS desplieguen medidas más sustantivas para forjar un nuevo tipo de relaciones internacionales en el próximo decenio.

Durante la IX Cumbre de los BRICS en la ciudad china de Xiamen está previsto un diálogo entre los mercados emergentes y los países en vías de desarrollo. La misión de los BRICS es promover la solidaridad y la cooperación entre estos países, y hacer esfuerzos incesantes para cumplir con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Los hechos han demostrado, y seguirán demostrando, que estas cinco naciones no solo trabajan por sus intereses mutuos, sino también por las necesidades de todos los países emergentes y en vías de desarrollo.

El grupo va a ceñirse al espíritu de apertura, inclusión y cooperación de beneficio mutuo, promoverá un modelo que se adapte a las diferentes culturas y sistemas sociales.

La nueva situación internacional exige una estrecha coordinación y cooperación entre los BRICS en el tratamiento de los desafíos globales. Creemos que a través de sus esfuerzos conjuntos, los miembros de este organismo multilateral no solo servirán mejor al bienestar de sus propios pueblos, sino que también lograrán aumentar su influencia mundial para crear un futuro mejor.

 6 de julio de 2017. Espectáculo “El momento de los BRICS” (Time for BRICS), celebrado en la ciudad de Tianjin. CFP

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