Un viaje por Sudamérica

A Lai (centro) en el Instituto Confucio de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El escritor chino A Lai visitó la región que ha sido clave en su reconocida carrera literaria

Por AN XINZHU

A Lai es uno de los escritores más reconocidos de China. Actualmente preside la Asociación de Escritores de la Provincia de Sichuan y es el autor más joven que ha obtenido el Premio Literario Mao Dun, el más importante de su tipo en el país. En junio pasado, por invitación del Foro de Escritores Chinos que organiza el Centro Regional de Institutos Confucio para América Latina (CRICAL), impartió cuatro conferencias en los Institutos Confucio de Chile y Perú y en el propio CRICAL.

“No voy a sitios de interés turístico cuando viajo al extranjero”, confesó A Lai, quien prefiere ir a países que lo hayan impresionado por sus sitios históricos u obras literarias. Precisamente, la razón de su viaje a América Latina fue la influencia que algunos escritores han tenido en su carrera literaria.

“Neruda me ha llevado a Sudamérica”

Sun Xintang, director ejecutivo del CRICAL, llamó directamente por teléfono a A Lai en 2016 para invitarlo a Sudamérica. Chile le pareció un país remoto hasta que recordó la influencia que ejerció durante su juventud el escritor Pablo Neruda. Esa misma noche encontró Canto General, el famoso poemario de Neruda, en lo más alto de su estantería. Lo compró en 1984, así que muchos años habían pasado desde la última vez que lo leyó.

A Lai nació en la prefectura autónoma de las etnias tibetana y qiang de Ngawa, provincia de Sichuan. En 2000, a los 41 años de edad, ganó el V Premio Literario Mao Dun por su novela Las amapolas del emperador. En la época en que compró Canto General, se dedicaba a escribir poemas solamente. Tiempo después empezó a crear novelas.

Después de 20 años sin leer a Neruda, casi no recordaba sus poemas. “Pero al volver a leer Canto General volví a sentir las mismas ambiciones de mi juventud. Deseaba salir al mundo inmenso y aprender de Neruda a escribir poemas de temas infinitos. Por lo tanto, sentí la necesidad de ir a Chile”.

Ante el auditorio del CRICAL en Santiago de Chile, el 14 de junio pasado, A Lai rememoró la noche en que releyó a Neruda y habló de la influencia del genial poeta en los jóvenes escritores chinos de su generación. Contó que en la década de 1980, cuando en China empezaba a aplicarse la política de reforma y apertura, la literatura tuvo que perseverar en su espíritu tradicional mientras absorbía las experiencias de autores foráneos. Aunque ya no existía el colonialismo aparentemente, el hegemonismo cultural impuesto por Occidente era notable. Cuando la literatura china emprendió su nuevo camino, las experiencias de autores del Tercer Mundo fueron muy valiosas para los escritores chinos, como, por ejemplo, en su manera de contar las historias, de mostrar sus valores y de crear un estilo estético personal. Por esa razón, A Lai leía obras literarias latinoamericanas, especialmente las de Neruda.

“El poemario Canto General, escrito por Neruda en el exilio cuando era perseguido por el Gobierno chileno en la década de 1940, tiene mucha relevancia para mí”, cuenta A Lai, quien durante el trayecto de 30 horas entre China y Chile volvió a leer casi todo el libro.

“Desde el punto de vista cognitivo social, este libro posee una conciencia antihegemónica”, apuntó. En sus poemas, Neruda describe la crueldad de los españoles cuando conquistaron el continente americano y el esplendor que creó el pueblo después de acabar con el colonialismo. Lo más importante no es el contenido, sino el hecho de que Neruda incluyera temas muy difíciles de tratar de manera amplia y libre, y que empleara metáforas que jamás se habían usado en poemas anteriores. “El descubrimiento, la expresión y el arte de la realidad son particularmente fascinantes en Neruda. El único comparable con él es el poeta estadounidense Walt Whitman”.

“Soy Alberto ‘El Poeta’ de La ciudad y los perros”

Después de un intenso viaje por Chile, A Lai llegó a Perú, cuna de la cultura inca. Allí impartió la conferencia titulada “Soy Alberto ‘El Poeta’ de La ciudad y los perros”, en el Instituto Confucio de la Pontificia Universidad Católica del Perú y en el de la Universidad Ricardo Palma. Compartió con estudiantes universitarios y aficionados a la literatura sus conocimientos sobre las obras de Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, y su interpretación de la cultura tradicional china. Fue tan interesante su intervención cargada de humorismo que los presentes aplaudieron y rieron continuamente.

Sustentado en sus experiencias personales mientras estudiaba en el colegio militar, Vargas Llosa escribió La ciudad y los perros, novela que causó gran impacto tras su publicación en 1962. Cuando tenía cerca de 20 años, mientras impartía clases en una secundaria, A Lai empezó a crear obras literarias y leyó tres novelas de Vargas Llosa. De ellas lo que más le impresionó fueron los actos rebeldes de los estudiantes en La ciudad y los perros. “Alberto, el protagonista, mientras se rebela contra las reglas de la escuela, también registra serenamente todo lo ocurrido. Cuando de joven empezaba a escribir, llegué a la conclusión de que con la creación de obras literarias podemos reflexionar sobre nuestras vidas con mayor profundidad”.

“Alberto tiene muchas semejanzas con los demás estudiantes del colegio militar, pero no deja de aprender aun cuando lucha y se rebela. Se diferencia de los demás en que le fascina la creación literaria”. Desde su punto de vista, los escritores y poetas son la reencarnación de “Alberto”, gente normal que, como todos, sienten alegrías, tormentos y esperanzas, pero que tienen la capacidad de juzgarse a sí mismos. Aunque poseen tal capacidad, no tienen que renunciar a una vida normal.

La ciudad y los perros es una novela autobiográfica. Muchas obras de este tipo se limitan a describir la realidad o las experiencias del autor con pocas habilidades para juzgarse a sí mismo. “Creo que Vargas Llosa tiene la sagacidad de criticarse a sí mismo y a la sociedad, pero principalmente a sí mismo”, señaló A Lai. Para él, un escritor que expone y analiza la anatomía de la sociedad partiendo de la autocrítica asume su responsabilidad social.

“La literatura es un puente entre los pueblos”

“Llegué a Sudamérica atravesando el océano Pacífico. Hablé de Neruda en Chile y de Vargas Llosa en Perú, con el propósito de revelar que los escritores chinos prestamos mucha atención a las obras literarias de esta región. Aunque China está muy lejos de Sudamérica, el intercambio literario puede reducir las distancias entre los pueblos”.

Según A Lai, la literatura es el mejor puente de comunicación entre los pueblos del mundo. “Existen diversos países y nacionalidades en este planeta con diferentes sistemas sociales, pero desde la visión de la literatura los seres humanos tienen más semejanzas que diferencias”.

Antes de que viajara a Sudamérica, A Lai y sus obras ya tenían bastante reconocimiento entre los lectores. Más de dos millones de ejemplares se han vendido de la traducción de Las amapolas del emperador, su obra más representativa. La versión en español salió a la luz en 2003 y se vendieron todos los ejemplares. A Sun Xintang, director ejecutivo del CRICAL, le costó mucho trabajo conseguir dos ejemplares viejos antes de que A Lai llegara a Chile. Gracias a su gestión, las obras del reconocido autor están siendo traducidas al español. Por ejemplo, su cuento El joyero de la luna se publicará en la revista Farolas, la versión en español de la revista china Literatura Popular. Asimismo, su novela Círculo de setas está siendo traducida por la sinóloga macedonia nacionalizada mexicana Liljana Arsovska. La novela será publicada en mayo de 2018 por China Intercontinental Press y LOM Ediciones de Chile, quienes la lanzarán en Beijing y Santiago de Chile, respectivamente.

La particular identidad de A Lai llama la atención de los aficionados a la literatura porque siendo tibetano escribe en mandarín. Reconoce que el proceso de conocimiento de otra cultura exige un procedimiento continuo de corrección de errores. En Occidente algunos pensaban que los tibetanos se parecían a hormigas gigantescas, que diariamente andan excavando para encontrar oro. Incluso hoy en día existen conocimientos erróneos sobre el Tíbet, y Latinoamérica no escapa a tal situación.

Durante su viaje, A Lai, además de impartir conferencias, fue entrevistado por siete canales de televisión, emisoras de radio y periódicos. En todos los sitios visitados fue recibido cordialmente por artistas y literatos. Este mismo año, el Foro de Escritores Chinos invitará a famosos autores chinos, como Liu Zhenyun, Xi Chuan, Mai Jia, Zhou Sese, Cao Wenbin (cuyo seudónimo es Luruo Diji), entre otros, a actividades organizadas por los Institutos Confucio de América Latina y el Caribe. El objetivo es difundir la cultura china en la región.

 A Lai (cuarto desde la izq. en la segunda fila) junto a profesores chinos y peruanos del Instituto Confucio de la Universidad Ricardo Palma. 

A Lai (der.) en la Pontificia Universidad Católica del Perú.