Panamá, la gran conexión hacia América Latina

Any Lam Chong, representante de la Oficina de Desarrollo Comercial de Panamá en China. Cortesía de Any Lam Chong

Los nuevos tiempos luego del establecimiento de relaciones diplomáticas con China

Por MICHAEL ZÁRATE

La noche del 12 de junio (la mañana del 13 en China), el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, anunció la decisión de establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China. Sin embargo, en todo este tiempo Panamá no vivió de espaldas al país asiático. De hecho, esta decisión diplomática comenzó a gestarse hace casi 40 años, como han recordado diversos ex funcionarios del Gobierno panameño. En 1995, ambos países acordaron establecer oficinas de desarrollo comercial. Más aún, Panamá es el lugar donde reside una de las más importantes comunidades chinas en América Latina.

“Daba la impresión de que después de la invasión (de Estados Unidos a Panamá en 1989) tendríamos una especie de cordón umbilical con EE. UU., pero debemos caminar para consolidar nuestra autonomía en las relaciones internacionales. La apertura de relaciones con China es una buena expresión de esto”, menciona Leonardo Kam en diálogo con China Hoy desde Ciudad de Panamá.

Leonardo Kam fue el tercer representante comercial que tuvo Panamá en la República Popular China y uno de los gestores originales del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. “Este fue un proceso de maduración que rindió sus frutos el 12 de junio, por lo que es una medida que celebro. Además, el 98 % de los chinos-panameños son descendientes de la parte continental de China. Yo mismo soy 50 % chino”, añade.

Un destino clave

El 1 de julio, antes de asistir a una sesión de la Asamblea Nacional de Panamá, el ministro de Comercio e Industrias de dicho país, Augusto Arosemena, declaró que “Panamá va a ser el puente de China hacia Latinoamérica”. Más aún, el 12 de junio pasado –el mismo día en el que se anunció la apertura de relaciones con China– Panamá lanzó su nueva marca país para promoverse como destino ideal para la inversión extranjera en América Latina, bajo el lema “Panamá: la Gran Conexión”. No hay que olvidar que el país se ubica en una zona geográfica estratégica.

“Panamá siempre ha sido una ruta viable en muchas ocasiones históricas”, expresa a China Hoy, Any Lam Chong, actual representante de la Oficina de Desarrollo Comercial de Panamá en China. Como la historia señala, desde hace 500 años, el Istmo de Panamá ha sido la ruta por excelencia del comercio entre los océanos Atlántico y Pacífico. Por ello, hoy cobra importancia una participación del país centroamericano, por ejemplo, en la denominada Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI que promueve el Gobierno chino.

“Deseamos formar parte de esta iniciativa y buscaremos propiciarla”, asegura Any Lam Chong, cuyos padres migraron a Panamá hace 35 años procedentes de la ciudad china de Zhongshan (provincia de Guangdong). “Panamá y China son dos países en vías de desarrollo que coinciden en visiones respecto a la importancia de la globalización y la responsabilidad compartida de los países en función de la agenda global de desarrollo. No dudo de que participaremos en la iniciativa china”, agrega.

De hecho, el 7 de junio pasado –cinco días antes del anuncio del establecimiento de relaciones diplomáticas– China Landbridge Group comenzó la construcción de un puerto de contenedores ubicado en Isla Margarita, en la provincia panameña de Colón, con una inversión de 1100 millones de dólares. “El propósito es modernizar este puerto de aguas profundas para que desempeñe un papel más importante en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta”, declaró a la cadena CGTN la periodista Bai Yunyi, del diario chino Global Times, quien recientemente estuvo en Panamá.

China es actualmente el segundo mayor usuario del Canal de Panamá, por donde en 2016 pasaron 38,6 millones de toneladas de carga con origen o destino a China. Además, dos consorcios chinos han ya precalificado para la construcción del cuarto puente sobre el Canal de Panamá, por el que pasa el 5 % del comercio marítimo mundial. China es también el primer proveedor de mercancías de la Zona Libre de Colón, la zona franca más grande de América Latina y ubicada en la costa atlántica de Panamá.

Por todo ello, el gobierno del presidente Varela espera que la apertura de relaciones diplomáticas con China impulse también las exportaciones panameñas, las cuales han venido cayendo en los últimos años (817 millones de dólares en 2014, 695 millones en 2015 y 635 millones en 2016), aunque tuvieron un repunte en el primer trimestre de 2017.

¿TLC a la vista?

Panamá es el segundo país de América Central que establece relaciones diplomáticas con China. El primero fue Costa Rica en 2007. Precisamente, en aquel entonces uno de los primeros asuntos que Costa Rica y China abordaron fue la firma de un tratado de libre comercio (TLC), el cual se concretó en 2011. Por ello, en Panamá son muchas las voces que piden iniciar en el corto plazo las negociaciones con miras a un TLC.

Por lo pronto, el ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Augusto Arosemena, ha anunciado que una delegación de ese país viajará a China para comenzar a allanar el camino de cara a una posible firma del TLC. Al respecto, el vicepresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada de Panamá, Severio Sousa, sostuvo que con un TLC Panamá no solo se equipararía a otros países de la región que ya tienen un tratado de este tipo, sino que la Zona Libre de Colón reforzaría su posición como enclave para la redistribución de las mercancías chinas en el continente americano. Sin embargo, no es el único proyecto que Panamá tiene en mente.

“Después de la firma del Comunicado Conjunto (sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas), hemos tenido reuniones correspondientes para los diferentes acuerdos y cooperaciones que deseamos propiciar”, indica Any Lam Chong, cuya Oficina de Desarrollo Comercial se ha convertido ya en la Embajada de la República de Panamá en la República Popular China, aunque aún no se ha anunciado el nombre del primer embajador. “Además del TLC, son muchos proyectos los que queremos fortalecer e implementar con China; por ejemplo, un acuerdo marítimo y en los campos comercial, tecnológico, educativo, cultural, turístico, entre otros”, precisa Lam Chong.

Según cifras de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), que agrupa a más de 1600 empresas de 15 sectores económicos, Panamá exportó a China 50,9 millones de dólares en 2016, un 22,9 % más que en el año anterior. Entre los principales productos figuran desperdicios y desechos de cobre, desperdicios y desechos de aluminio, crustáceos, madera en bruto y perfilada longitudinalmente, café, cascarilla y sucedáneos de café, entre otros.

El Ministerio de Comercio de China, a través de su portavoz Sun Jiwen, recordó que Panamá es el mayor socio comercial del país asiático en América Central, con un comercio bilateral que alcanzó los 6380 millones de dólares en 2016. La inversión directa de China en Panamá supera los 230 millones de dólares y hay alrededor de 30 empresas chinas en dicho país en sectores como el transporte marítimo, las telecomunicaciones, las finanzas y la infraestructura.

En Panamá están instituciones como el Banco de China y multinacionales como la empresa de telecomunicaciones Huawei, la petrolera Sinopec y las firmas constructoras China Harbour Engineering Co., Ltd. y China State Construction Engineering Corporation. Estas dos últimas aspiran actualmente a entrar en la licitación de la Línea 3 del Metro de Panamá.

Por su parte, Wang Weihua, representante permanente de la Oficina de Desarrollo Comercial de China en Panamá, señaló en conferencia de prensa que entre las prioridades comerciales del Gobierno chino están la firma de convenios de cooperación en los sectores marítimo, turístico y agroexportador. También se tiene prevista la firma de un convenio fitosanitario que permita que los productos marítimos, las frutas tropicales y la carne de res de Panamá ingresen a un mercado como el chino, conformado por 1300 millones de posibles consumidores.

El sector turístico panameño también espera que la apertura de relaciones diplomáticas signifique la llegada de inversiones chinas en infraestructura, parques temáticos, carreteras y hoteles, como ha puntualizado el propio ministro de Turismo de Panamá, Gustavo Him. En ese sentido, Panamá viene ya desarrollando una política para atraer al turista chino. “El mercado chino está incrementándose en Panamá. Yo ya había tenido reuniones con operadores chinos y estaba viendo la posibilidad de contar con vuelos chárter, pero ya con la apertura de relaciones esto pesa más”, declaró el ministro Him a la prensa local.

La comunidad china en Panamá

Si bien han pasado menos de dos meses desde el establecimiento de relaciones diplomáticas, los lazos entre China y Panamá datan de hace más de 160 años. En 1854 llegó a Panamá el primer grupo de trabajadores chinos para participar en la construcción del ferrocarril transístmico, que unía las costas del Pacífico y el Caribe, y que fue la principal ruta internacional de carga hasta la construcción del Canal de Panamá.

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, ha resaltado la construcción de aquel ferrocarril transístmico como un factor clave para la posterior existencia del famoso canal. Cabe resaltar, además, que el 26 de junio de 2016 una embarcación china, el buque portacontenedores Cosco Shipping Panama, hizo historia al estrenar la ampliación del Canal de Panamá. “Ese fue también un reconocimiento a la comunidad china-panameña, que ha jugado un papel relevante en el desarrollo económico y social de nuestro país”, mencionó el presidente Varela.

Se calcula que hay más de 150.000 panameños con ascendencia china, una de las comunidades más grandes de América Latina. “La presencia china en Panamá es muy fuerte”, sostiene Katiuska Hernández, periodista venezolana que vive en Ciudad de Panamá y trabaja para la revista Martes Financiero del diario panameño La Prensa. “En cada esquina de la capital hay una tienda china de abarrotes, donde los panameños se surten de comidas, productos para el hogar y víveres en general”, añade Hernández en diálogo con China Hoy.

Dentro de Ciudad de Panamá hay una zona en particular, llamada El Dorado, que agrupa a varias urbanizaciones de clase media y se ha convertido en el nuevo y pujante barrio chino de la capital. “Allá hay varias plazas comerciales con restaurantes y supermercados asiáticos. Es muy notoria la celebración por el Año Nuevo Chino. La comunidad china realiza un gran festival para mostrar su cultura y promover el intercambio comercial”, apunta Katiuska Hernández, quien resalta que en Panamá hay una gran tradición de desayunar comida china.

De hecho, gracias a la arraigada presencia china, el arroz es hoy parte de la dieta diaria de los panameños, así como la costumbre de saborear los fines de semana el dim sum y el yum cha (postre y té de la provincia china de Guangdong). La gastronomía es un reflejo también de los enraizados lazos entre ambos países. Unos lazos que esperan ser afianzados con la pronta visita a Beijing del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela.

Pórtico de estilo chino, levantado cerca del Canal de Panamá, para conmemorar la presencia china en el país centroamericano. Katiuska Hernández